Opinión

Kassem Suleimani, el operador de Irán


 
 
Su trayectoria puede haber sido exagerada por los medios occidentales, pero Kassem Suleimani, comandante de la Fuerza Kods (Jerusalen), desde hace 15 años, es sin duda uno de los operadores políticos y militares más importantes de Irán en el polvorín de Oriente Medio. Hoy se halla ante la que sería su mayor prueba, la guerra en Siria y la supervivencia del régimen aliado de Bashar el Assad.
 
 
En un amplio reportaje que le dedica, la revista The New Yorker no vacila en considerarlo así a partir de sus fuentes, entre ellas John Maguire, ex  agente de la CIA en Irak que le llama “el operador individual más poderoso de Oriente Medio” y el ex embajador en Bagdad, Ryan Crocker, quien trató indirectamente con Suleimani en 2007-09 y sostiene que “la religión no es su motor, sino el nacionalismo y el amor a la lucha”.
 
 
Sin gran educación formal, Suleimani, de 56 años y blanco de las sanciones del Tesoro estadounidense por su apoyo a El Assad, siempre en la mira del Mossad israelí, se incorporó en 1979, a la caída del sha, en la Guardia Revolucionaria, el cuerpo de elite al que está adscrita la Fuerza Kods, para algunos expertos el largo brazo de la inteligencia iraní, similar por sus objetivos políticos a la CIA. Primero combatió a los separatistas kurdos; empezó a trazar en 1982 lo que ahora es “el eje de la resistencia” contribuyendo al nacimiento en Líbano de la milicia chiita Hezbolá, y afianzó su carrera sacando ventaja de la ocupación norteamericana de Irak para influir en el gobierno de Nuri el Maliki, clave para sostener a Damasco.
 
 
Petróleo
 
 
Aunque The New Yorker sostiene que El Maliki quisiera librarse de la injerencia de Suleimani, sabe que le debe la jefatura del gabinete; por eso, el oficial iraní se reservó el equivalente a la exportación diaria de 200 mil barriles de crudo mesopotámico ––20 millones de dólares–– que lava mediante el sistema bancario del país vecino para eludir el bloqueo de Washington. En Siria, detalla, logró la intervención del Hezbolá para recuperar la ciudad de Kusair y ha conseguido mantener un corredor a través de Irak para el abastecimiento del ejército sirio, al que ha persuadido de no utilizar su arsenal químico.
 
 
Agrega que Suleimani desconfía de la política de distensión seguida por el nuevo presidente Hassán Rohani, lo que confirmarían las declaraciones públicas que ha efectuado la Guardia Revolucionaria, recomendándole precaución. Neutralizar al bando de los duros, en ambas partes, será necesario para alcanzar un acuerdo entre Teherán y Estados Unidos, teniendo en cuenta que Barack Obama afirmó ayer, acompañado del primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, que no descarta la opción bélica por el presunto plan atómico secreto iraní.