El peso de la coalición
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El peso de la coalición

02/05/2018

La encuesta de Berumen, levantada del 25 al 27 de abril, contiene un dato por demás valioso y que podría cambiar ahora que comienzan las campañas locales en los 30 estados de la República.

Según la última encuesta de Berumen, del voto de AMLO, 60% proviene de simpatizantes de Morena, 36% del PT y 3% del PES. Es decir, un partido que estaba a punto de perder su registro hace apenas 2 años, hoy podría estar aportando un 18% del voto en la elección presidencial, en el entendido de que Berumen le asigna un 51% de votación efectiva a López Obrador.

En el caso de Ricardo Anaya, sus votos vienen 87% de simpatizantes del PAN, 7.5% del PRD y 4.5% de Movimiento Ciudadano. Y en el caso de José Antonio Meade, 91% del PRI, 6% del Partido Verde y 3% de Nueva Alianza.

A partir este mes inician las campañas para gobernadores, congresos locales y alcaldías, y se intensificarán las de diputados y senadores federales. En el siglado de las coaliciones, los tres grandes frentes se dividieron el país, en principio, con base en sus fortalezas territoriales. Habrá que ver qué impacto tienen ahora que se pongan en marcha. En ese sentido, las candidaturas locales, las más cercanas a la población, pueden ser un factor que impulse o frene a los candidatos a la Presidencia. En otras elecciones, como en el 2000, Fox hizo ganar a muchos candidatos gracias a su ola.

La comparación entre las dos encuestas de Berumen indica que el partido que más se ha beneficiado de su candidato es el PT. ¿Era tal vez una estructura que carecía del impulso de López Obrador? En cambio, a quien menos le está ayudando su coalición es a Ricardo Anaya, tanto PRD como MC pesan menos hoy en la intención de voto que hace un mes. ¿Puede esto cambiar con el trabajo de tierra en la Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Tabasco y Quintana Roo, entre otros? ¿Pueden el Verde y Nueva Alianza ayudarle más a Meade?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.