Opinión

Judeofobia islamita

León Opalín

Reiteradamente hemos mencionado en este espacio editorial la creciente fuerza política que han adquirido los grupos racistas en el mundo, particularmente en Europa, cuna de este fenómeno y del antisemitismo. La erupción violenta del racismo y el antisemitismo con la intolerancia implícita que generan entre diferentes grupos sociales resulta difícil de controlar a pesar, de las leyes existentes para castigarlos en el Viejo Continente.

La crisis económica en Europa, que ya se prolonga por más de un lustro, y la importancia que ha alcanzado la Internet en la difusión de la cultura de la discriminación: “el internet es hoy día el vertedero de odios”, son dos factores fundamentales en la expansión del racismo.

Paralelamente, aumentan las exhortaciones al odio racista por parte de personajes del medio artístico o el deportivo que no tienen una relación directa o que sean integrantes de organizaciones políticas de ultraderecha. En este ámbito, destacan los espectáculos del cómico franco-africano Dieudonné M Bala (DMB) quien en sus actuaciones presenta chistes racistas contra chinos, judíos, y mujeres, “vitupera contra EU y ataca el sistema”. Frecuentemente se burla de los judíos y del Holocausto.

DMB inventó un gesto, una especie de saludo, la Querelle (albóndiga de pescado), que se ha convertido en un símbolo racista para los miles de sus “fans” en Francia, incluso el famoso jugador de futbol Nicolas Anelka del equipo Real Madrid lo realizó públicamente para celebrar un gol contra Inglaterra; Anelka fue sancionado por la federación de futbol. El saludo consiste en extender un brazo hacia abajo y el otro cruzado a la altura del hombro. En virtud de que en Francia la Ley “prohíbe toda discriminación fundamentada en la pertenencia a una etnia, nación, raza o religión”, el gobierno francés suspendió las actuaciones que DMB realizaría en enero y le impuso una multa; el ministro del Interior de Francia calificó al cómico de racista y homofóbico. Por lo demás, se le investiga por la realización de actividades ilícitas: fraude y lavado de dinero, entre otras.

Resulta paradójico que DMB, negro e islamita, tenga una vinculación familiar con Jean Marie Lepen, líder del partido de ultraderecha de Francia, ya que este último es padrino de su hijo DMB no sólo es un comediante peligroso que destila odio, sino que forma parte de la judeofobia islámica nacida del problema israelí palestino.

DMB acusa a los israelíes de hacer a los palestinos lo mismo que los nazis hicieron a los judíos; esta afirmación resulta irónica por que de todos los árabes en el mundo solo un millón y medio viven bajo un régimen democrático; los 1.6 millones que habitan en Israel. El antiisraelismo es la otra cara de la moneda del antisemitismo.

En este contexto, sorprende aún más que grupos israelíes reprueben las políticas de su gobierno en relación al trato que este les da a los palestinos en los “territorios ocupados”. Este es un mito muy persuasivo que se ha alimentado en la ONU, organismo que ha impuesto sanciones a Israel dando un sello de víctimas a los palestinos. El representante de Israel en la ONU, Ron Prosor, afirmó en este foro en noviembre pasado que las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos no traerán resultados positivos. Los palestinos de Hamas siguen lanzando misiles desde la Franja de Gaza a objetivos civiles en Israel. Asimismo, la Autoridad Palestina recibió como héroes a los palestinos excarcelados de prisiones israelíes como parte de las negociaciones e inclusive les dio compensaciones de hasta 50 mil dólares por su actividad criminal.

Prosor señala que los palestinos no se están preparando para la Paz, por el contrario, las acciones terroristas son incluidas en libros de texto de niños y jóvenes. Los palestinos nunca han luchado por la Paz; desde la resolución 181 de la ONU en 1947 que propuso la creación de un estado judío y un estado palestino en TrasJordania, los árabes no lo aceptaron y en mayo de 1948 cuando se creó el estado de Israel emprendieron una guerra contra este.

El antiisraelismo se ha manifestado en hechos irracionales como el Boicot de la Asociación de Estudios Americanos a Israel. La periodista española, Pilar Rahola, ridiculizó a este tipo de boicots diciendo “lo que sería bonito es que todos esos revolucionarios de bolsillo se nieguen a tomar las medicinas inventadas por los israelíes, y cuando estén en un hospital que pregunten si el medicamento que les salvará la vida tiene sello del malvado Israel”. Para Rahola es una aberración que en nombre de una idea, se quiera boicotear la cultura y la ciencia, añade, no estamos anticríticos, sino ante fanáticos que nunca pedirán el boicot a Irán, Yemen o Katar. ¿Por qué no se boicotea al gobierno de Siria que realiza una masacre en su territorio, o los regímenes de Irán, Egipto e Irak que instrumentan políticas represivas contra sus habitantes, y en general contra casi todas las naciones del Islam que con la Saharia (Ley religiosa) han mantenido en una situación humillante a mujeres y a diversas minorías étnicas o religiosas?