Opinión

Juan Carlos Hinojosa pierde demanda; podrían embargarle la FITA

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FITA

La Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA) nació en 2010 con la intención de convertirse en un evento mundial, con el peso y prestigio de las que ya son legendarias, como Fitur de Madrid o la ITB de Berlín.

La impulsó el secretario de Turismo de la ciudad de México en esos días, Alejandro Rojas, quien llegó a un acuerdo con el empresario Juan Carlos Hinojosa para que éste la operara.

Así, FITA celebró sus dos primeras ediciones con resultados aceptables, pero en 2012 sucedió que Rojas e Hinojosa se pelearon. Los motivos nunca quedaron muy claros, pero se entendió que la disputa se originó porque Hinojosa registró la marca “Fita” a nombre de una de sus empresas: RCM Global Trade SA de CV, lo cual indignó a Rojas.

En respuesta, el Gobierno del DF le retiró su apoyo a Hinojosa, en tanto que Rojas afirmaba que sin el aval oficial, Hinojosa no podía usar el nombre de FITA, porque la dueña de los derechos de marca era la Secretaría de Turismo del DF.

Pero a Hinojosa no le importó tal advertencia y organizó FITA 2012; en contraparte, Rojas anunció que haría su propia feria y que se llamaría FIT México City. De esta manera, sin subsidio ni apoyo gubernamental, Hinojosa parecía tener perdida la batalla. Sin embargo, la suerte le sonrió y sucedió lo inesperado: por un conflicto partidista dentro del PRD, Alejandro Rojas tuvo que dejar la Sectur DF.

Para sustituirlo, el entonces jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, nombró a Carlos Mackinlay, un funcionario con una larga carrera en esa dependencia, pero nada cercano a Rojas.

Para estrenarse como secretario de Turismo, el primer problema que encontró en su escritorio fue el conflicto de las dos ferias y el pleito por la propiedad del nombre.

Pero Mackinlay no se quebró mucho la cabeza: tiro a la basura el proyecto de FIT México City y le regresó todo el apoyo gubernamental a Hinojosa. Y cuando le pregunté en esos días a quién pertenecía la marca, muy claramente me dijo: “El nombre de FITA pertenece a Global Trade. Hay toda la certeza jurídica. El Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual así lo confirma”. Asunto concluido, la propia autoridad reconocía en voz del secretario de Turismo que FITA pertenecía a Hinojosa Luelmo.

Sin embargo, Rojas no se resignó y en agosto de 2012 presentó una denuncia formal ante la Contraloría General del Gobierno del Distrito Federal, por encubrimiento, despojo y obstrucción de la justicia relacionados con la marca FITA. No sabemos en qué paro dicha denuncia, pero en ella Alejandro Rojas esgrimía un argumento interesante: el Fondo Mixto de Promoción Turística (que depende de la Secretaría de Finanzas del Gobierno del DF) había pagado a la empresa MKT Reps, SA de CV, nada menos que 4.5 millones de pesos por la creación de la marca FITA. Luego entonces, si el Gobierno de la ciudad de México había pagado tanto dinero porque le diseñaran la marca, ¿cómo era posible que una empresa privada la hubiera registrado a su nombre tan fácilmente?

Lo más llamativo de este asunto es que si bien MKT había creado FITA y otra empresa, RCM Global Trade, la había registrado como suya, no eran compañías ajenas una de la otra, sino que compartían ciertos vasos comunicantes. Por ejemplo, ambas tenían sus oficinas en una enorme casa de la colonia Nápoles en la ciudad de México, en Dakota 263, para ser precisos, y en ambas era socio principal (por no decir que dueño) Juan Carlos Hinojosa Luelmo. Por cierto, ya ninguna de estas dos empresas tiene su domicilio fiscal ahí.

La historia del nombre de FITA y su auténtico propietario todavía va para largo. Resulta que Hinojosa tiene fama de ser pésimo pagador, por lo que en 2012 le quedó a deber casi cuatro millones a una Pyme que fue su proveedor en FITA de ese año.

Esta parte la platicaré la próxima semana, pero le adelanto que los propietarios de este pequeña compañía –la cual quebró por haberle dado crédito a Hinojosa– lo demandaron en noviembre de 2013 y el juicio ya llegó a su fin. Un juez determinó que RCM Global Trade debe liquidar esa deuda o la ley se irá sobre sus bienes. Su plazo vence el próximo viernes a las diez de la mañana. Y entre las cosas de valor que sus acreedores pretenden embargarle está precisamente la marca FITA.

Correo:
garmenta@elfinanciero.com.mx

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