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Mañana

05/11/2018
Actualización 05/11/2018 - 15:16

Mañana son las elecciones intermedias en Estados Unidos. En ellas, entre otras cosas, se juega el futuro político del presidente Donald Trump, incluyendo, posiblemente, su reelección dentro de dos años. Me explico:

Como ya se ha comentado en este espacio, la posibilidad de que una o ambas cámaras del Congreso quede en manos del Partido Demócrata, significará que, puesto que todos los comités de la cámara en cuestión serán encabezados por demócratas, tendrán la posibilidad de comenzar investigaciones sobre cualquier aspecto de la administración Trump. La supervisión del Ejecutivo es una de las responsabilidades que la Constitución impone al Congreso y que, hasta ahora, el Partido Republicano, que tiene mayoría en ambas cámaras, se ha negado sistemáticamente a ejercer. Por ello, Trump ha podido implementar prácticas que, en cualquier otro gobierno, serían consideradas corruptas, si no es que francamente delictivas.

De por sí, y a pesar de la pasividad del Congreso, Tom Price, secretario de Salud, y Scott Pruitt, secretario del Medio Ambiente, tuvieron que renunciar en medio de escandalosos abusos de sus respectivos puestos para beneficio personal. Ahora mismo, otro secretario, Brian Zinke, del Departamento del Interior, está a punto de sufrir la misma suerte. Michael Flynn, exdirector de seguridad nacional, Michael Cohen, abogado personal de Trump, Paul Manafort y Rick Gates, uno y dos de la campaña de Trump, están esperando sentencia después de declararse culpables de varios delitos financieros. Pero Trump y su familia siguen a salvo, aunque bajo varias investigaciones.

Visto en perspectiva, todo esto significa un gobierno acostumbrado a las malas prácticas de sus más altos funcionarios, que parecen no tener la más mínima noción de la ética profesional. Eso lo podrían pagar muy caro.

El control de una cámara significará no solo investigaciones sobre funcionarios ya cuestionados, como Wilbur Ross, de Comercio, y Steven Mnuchin, de Tesorería, sino también de Jared Kushner, yerno del presidente, y del propio Trump y sus hijos.

Ante este escenario, hay que imaginar una campaña presidencial en la que ya se sabrá el contenido de las declaraciones de impuestos de Trump, con pesquisas sobre sus lazos financieros no sólo con Rusia, sino con Arabia Saudita y otros actores internacionales. Se analizarán las prácticas contables de la Organización Trump, ante la sospecha de que se han usado durante décadas como centros de lavado de dinero. La constitución expresamente prohíbe a un presidente obtener ingresos de agentes foráneos, y el precepto se viola todos los días con la larga lista de clientes de gobiernos extranjeros que se hospedan en los hoteles de Trump.

Una campaña en esos términos es insostenible para el presidente, y muchos piensan que, ante una inminente derrota, Trump preferiría ni siquiera postularse. De ese tamaño es la elección de mañana.

Las últimas encuestas, y son las últimas porque las encuestadoras ya no trabajarán sino hasta mañana, hablan de un 80 por ciento de posibilidades de que los demócratas tomen la Cámara baja, con la misma cifra para los republicanos en el Senado. Pero, en realidad, nadie sabe qué pasará. El universo de electores ha sido modificado sustancialmente con la inscripción de cientos de miles de nuevos votantes, entre ellos muchos jóvenes que son electores escondidos para las encuestadoras. Cualquier cosa puede pasar.

Aprovecho el espacio para invitarlos a que nos acompañen mañana en la cobertura de estas elecciones en El Financiero TV. Desde las 7:00 de la noche, Leonardo Kourchenko, Enrique Quintana y yo, con todo un equipo de corresponsales en Estados Unidos, además de prestigiados analistas en México, seguiremos paso a paso el conteo de los votos hasta poder conocer la conformación de la nueva Legislatura, y el panorama entre los nuevos gobernadores, donde hay competencias muy cerradas e interesantes. Si me sigue en Twitter, o me lee en El Financiero, sabrá que no encontrará mejor cobertura de este proceso que la que le llevaremos en El Financiero TV. ¡Los esperamos!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.