Banxico, sin cambio pero con cambios
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Banxico, sin cambio pero con cambios

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Banxico, sin cambio pero con cambios

07/08/2018
Actualización 07/08/2018 - 11:59

La tasa de interés de referencia fue mantenida sin cambio en la última reunión de Banxico. Sin embargo, pocas veces tantos cambios de evaluación han motivado la ausencia de movimiento en dicha referencia. Subrayo al menos cuatro y las ordeno de menor a mayor importancia (e incertidumbre en su mensaje).

Primero, en contraste con la reunión de junio (alza de 25pb), la de agosto no tuvo como marco un aumento en la tasa de referencia por parte de la Reserva Federal (Fed) de EUA pero sí la consideración de que la aceleración en la actividad económica de EUA podría conducir a mayores presiones sobre la inflación. Elemento sin duda relevante para la perspectiva de alzas por parte de la Fed.

Segundo, el contexto cambiario fue claramente contrastante entre las reuniones de Banxico de junio y agosto. En esta última oportunidad, se subrayó la apreciación del peso mexicano y su mejor volatilidad. Tal comportamiento se asoció a la menor incertidumbre postelectoral y mejoría en las perspectivas para el TLC. No obstante, no se retiró el riesgo de que la moneda pudiera verse presionada por elementos de incertidumbre tales como la misma renegociación del TLC.

Tercero, fue clara la mayor preocupación por la actividad económica. De hecho, Banxico sugirió explícitamente que es previsible que el crecimiento económico en 2018 se ubique más cerca de 2 por ciento que de 3 por ciento. Desde mi punto de vista, esto podría apuntar a una revisión a la baja en los estimados de crecimiento económico en el nuevo Informe Trimestral de Banxico (se publica el 29 de agosto), quizás hacia un nuevo rango entre 1.5 y 2.5 por ciento para el presente año.

El punto anterior parece haber generado la discusión de si Banxico estaría modificando la magnitud en la que reacciona a dicha variable (tamaño de parámetro o elasticidad). En lo personal, no creo que haya sido así, pareciera que el banco central fue sorprendido por la baja cifra de PIB del segundo trimestre. El reconocimiento de un menor ritmo de avance para el año parecería apuntar en ese sentido.

Así, parecería que hemos migrado a la idea de una holgura económica que se abre (negativamente asumo) desde la preocupación por una brecha estrecha (o quizás hasta positiva si se extrae el sector petrolero) dominante en otros vehículos de comunicación de Banxico publicados con anterioridad.

Cuarto, probablemente el más complejo de procesar, Banxico opta por dejar de manejar a las recientes presiones inflacionarias como una materialización de riesgos y las califica como un cambio en precios relativos con efectos meramente temporales. No obstante, se reconoce que este factor ya habría afectado la trayectoria de inflación para los siguientes doce meses -se entiende que al alza.

En este punto se torna interesante el asunto. Las presiones que continúan se califican como temporales, se acepta que han modificado el patrón de comportamiento de la inflación para los siguientes doce meses y se considera que entonces la tasa de referencia en su nivel actual ya sería acorde con la convergencia deseada para el horizonte de efectividad de la política monetaria -esto último derivado de la reciente entrevista de Victor Piz al Gobernador Díaz de León. Lo anterior no es contradictorio, pero sí digno de una lectura cuidadosa.

Todos los cambios descritos llevaron a la decisión, por unanimidad, de dejar la tasa de interés sin cambio en 7.75 por ciento. Da la impresión que sería un techo, sin embargo, no creo que Banxico baje la guardia en este punto, habiendo tantas incertidumbres reinantes. Lo cierto es que da la sensación de que el espacio de alzas podría ya ser reducido y sujeto a importantes consideraciones. Quizás de ahí que no se ha abandonado el tono restrictivo, aunque sí se ha relajado desde mi lectura.

Joel Virgen es el Economista en Jefe para México del BNP Paribas con sede en Nueva York, EUA. Sus opiniones no necesariamente representan las de la institución bancaria internacional.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.