Opinión

Joachim El Grande

     
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Joachim Trier

Esta semana arrancó el Festival de Cannes, con películas de Jacques
Audiard, Hou Hsiao-Hsien y Gus Van Sant, entre muchos otras, compitiendo por la Palma de Oro. Cualquier cinéfilo daría su brazo derecho por ver los estrenos del festival.

Hay quienes irían directo a ver la nueva de Woody Allen o a Michael Fassbender como Macbeth. Yo compraría boleto para Louder than Bombs, el debut en inglés del noruego Joachim Trier.

Trier tiene sólo dos largometrajes: Reprise, la historia de Phillip y Erik, dos jóvenes escritores a punto de mandar sus novelas a dictamen, y Oslo, August 31st. Como muchas óperas primas, Reprise lleva sus influencias tatuadas en la frente. Trier parece ir en busca de un estilo propio, combinando rasgos de la Nueva Ola Francesa, la textura del Cinéma Verité y los experimentos narrativos que (por poner un ejemplo) llevó a cabo Tom Tykwer en Corre, Lola, Corre. No es raro que un director use su primera película para ensayar formas de contar. Lo extraño es hallar, en su segundo intento, una temprana obra maestra como Oslo, August 31st.

Trier abre con un collage de Oslo, acompañado de impresiones de sus habitantes sobre la ciudad. Con Reprise como único punto de referencia, podríamos pensar que el joven director noruego ha vuelto a emplear una edición desordenada, mezcla de tiempos, voces y jump cuts. No obstante, aparece el título y Oslo, August 31st. rápidamente adopta un ritmo paciente que no abandonará hasta el último, doloroso montaje. Al inicio, Anders, un joven de mirada perdida, con la piel pegada al hueso, despierta en la recámara de una mujer desnuda. Lo vemos cruzar la calle y caminar en silencio por un bosque hasta dar con un río. Se llena las bolsas con piedras y se sumerge, pero decide salir a la superficie antes de morir. Lo espera un día en Oslo, adonde irá a pedir trabajo, después de pasar una temporada en un centro de rehabilitación. La visita volverá a acercarlo a la gente que quiso, los caminos que no tomó y a la posibilidad, distante, de una redención final.

A diferencia de Reprise, Oslo, August 31st. está contada en orden cronológico. Trier se mueve sin prisa, dedicándole veinte minutos a una sola conversación con un viejo camarada y largas tomas a momentos en apariencia inconsecuentes como un paseo en bicicleta. No hay, pues, la premura de avanzar a toda costa sino de respetar a Anders y darle la importancia merecida a cada instante de esas veinticuatro horas. La trama se desenvuelve con calma, lejos de los guiños posmodernos de Reprise, pero eso no significa que Trier rechace toda variación narrativa. En uno de los pasajes más memorables, Anders nos habla de su infancia. En otro, una sinfonía de diálogos, lo vemos escuchar las distintas conversaciones que lo rodean en un café.

Es notable la capacidad de Trier para darle una identidad a su obra a través de la geografía noruega. El suyo no es el ojo de un turista o un diseñador de postales: su cine retrata el lado gris y cuadriculado, así como los rincones bellos de Oslo: Anders vaga por calles baldías, cavernas de música techno, albercas abandonadas y parques donde el polen vuela agitado por las líneas de luz que se filtran entre las ramas, antes de que el otoño difumine el sol. No es casualidad que Oslo, August 31st. ocurra el último día de agosto. La vida de Anders, vestido de negro, desplazándose por la ciudad como una sombra, está también de cara al otoño, y esas 24 horas son su último arranque de alegría y rabia estival.

Pocas películas recientes han observado con tanta agudeza las dudas, los sinsabores y los arrepentimientos de la juventud. En Reprise, un viaje a París aborda un tema recurrente en la breve obra de su director: la imposibilidad de volver a un pasado idílico. En Oslo, August 31st., ésta y otras preocupaciones de Trier cobran nitidez y autenticidad: el trabajo de un artista que parece narrar con conocimiento de causa.

Para Louder than Bombs, Trier naturalmente escogió como protagónico a Jesse Eisenberg, brillante intérprete de jóvenes insatisfechos: basta verlo en The Social Network, Night Moves, Adventureland y muchas más. Espero con entusiasmo el resultado de esa mancuerna. Conociendo el cine de Trier, presiento que será memorable, con o sin Palma de Oro.

Twitter: @dkrauze156

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