Opinión

Jirones

Mienten quienes afirman que Gil se ausentó de esta página del fondo tras resbalar con una cáscara de whisky Glenfiddich 15. Falso de toda falsedad, como si fuera el trozo de un reportaje de Anabel Hernández y varios estudiantes de periodismo de Berkeley, California. Le verdad es que Gamés tiene la garganta en jirones y el ánimo atropellado por la fatiga, el alma le pende de un hilo por la melancolía de los días de diciembre (lo que viene siendo algo de poetry). El dilema está clarísimo para Gilga: descanso o colapso, en fon.

Así las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa), Gil propone que la lectora y el lector le peguen con un martillo al aguinaldo y lo hagan añicos. Salgan de sus moradas y gasten todo cuanto puedan, a tontas y a locas, y no acepten el sermón de la montaña de que es mejor ahorrar como la hormiga. Que vivan las cigarras que entran a los almacenes y gastan hasta lo que no tienen, como manda el Dios del consumismo. Este es el breve consejo de Gamés: gasten.

Abuso

Pasan cosas muy raras cuando el año está por bajar el telón. Gil lo leyó en su periódico La Jornada en una nota de Matilde Pérez y José Antonio Román: “Una veintena de organizaciones sociales no gubernamentales defensoras de los derechos humanos condenaron la brutalidad policiaca en contra de maestros, estudiantes y familiares de los normalistas de Ayotzinapa, ocurrida la madrugada del domingo en Chilpancingo, Guerrero, mientras efectuaban preparativos para el festival de rock 'Una luz en la oscuridad'”.

Una de dos: o Gil vive en un universo paralelo o las organizaciones no gubernamentales habitan en una dimensión desconocida. Las ONG exigieron el “cese a la estigmatización y represión contra los normalistas”. En el universo paralelo por el que deambula Gamés, las cosas ocurren al revés: los maestros les tunden a los policías, van por ellos a sus dormitorios y les propinan una solfa, los azotan, les dan de macanazos en la cabeza, los atropellan, literalmente, los atropellan con camionetas que además les pertenecen a la Policía. Un desastre rotundo la situación de estos policías maltratados.

En un mundo que no existe, varias organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos condenaron la “brutalidad de los maestros de la CETEG”. Esas mismas ONG exigen que “cese la estigmatización y la represión contra los policías”. Al paso que vamos, en ese universo, la Policía existirá con un mando único, eso sí, y dedicada a recibir maltratos. Trabajo para que me peguen los maestros de la CETEG, los integrantes del SME, los atencos, los Panchos Villas, los anarcos, la CNTE, para que me roben casco y escudo, ni modo, hay que ganarse la vida.

Infiltrados

Con la novedad de que la CNTE convocó a su 12 Congreso Nacional el 19, 20 y 21 de diciembre. Como se sabe, estas fechas están ni mandadas a hacer para realizar un congreso en Chilpancingo. Entre otros urgentes asuntos, en el ese congreso se expondrá un “plan emergente” de movilización para el periodo vacacional en apoyo de Ayotzinapa y en contra de la reforma educativa. En ese congreso, los delegados definirán posibles bloqueos a carreteras o tomas de edificios públicos. Lo que nos faltaba, un congreso para decidir cómo hacerle la vida de cuadros a los demás, como fastidiarles la existencia a ciudadanos menos activos y menos protegidos por las autoridades.

Ramón Reyes es el secretario de la sección 14 de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, esta finísima persona dijo que la CETEG despliega acciones pacíficas y no actúa con saña; lo que pasa, dijo este Ramón, es que hay infiltrados que realizan destrozos para después responsabilizar a su organización. Anjá, las quemazones de casas municipales y del Congreso local, las agresiones al edificio del INE, la ofensa y humillación de personas y funcionarios, el juicio a los periodistas en Tlapa, en fon, todos y cada uno de los actos violentísimos de la CETEG los han realizados personas infiltradas. Vamos a creerle al señor Reyes, total, ya es fin de año y Rudolph, el reno de la nariz roja, se acerca cada día un poco más.

La máxima de Stendhal espetó dentro del ático de las frases célebres: “Nadie puede en su vida escapar a una deplorable crisis de entusiasmo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX