Nestora Salgado
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Nestora Salgado

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Nestora Salgado

03/04/2018
Actualización 03/04/2018 - 8:28

En 2016, después de analizar la petición de una mujer presa en México, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU determinó, con base en el expediente judicial, que se trataba de una aprehensión ilegal, que violaba su debido proceso, y que había sido efectuada por el Ejército, aun cuando no se trataba de ningún caso que pusiera en riesgo la seguridad nacional.

“El panel del organismo internacional analizó las respuestas ofrecidas por el Estado mexicano y concluyó que la detención fue ilegal y arbitraria, y su proceso injusto, y exigió tanto su libertad inmediata como una ‘compensación apropiada’ por las numerosas violaciones a sus derechos humanos”, señaló la Agencia EFE y fue replicado por numerosos medios de comunicación en el país.

El análisis de los expertos de la ONU también advertía: “(la mujer) fue detenida ilegalmente por el Ejército y posteriormente incomunicada, sin haber sido presentada en ningún momento ante un juez que determinara la legalidad de su detención. Es que, ante la gravedad del caso, el Grupo de Trabajo da vista (remite el expediente) a los relatores de Naciones Unidas en materia de tortura y de protección a defensores de derechos humanos”.

¿Le parece una historia de algo que sucede en México? Hasta este punto creo que sí, y más sabiendo de las sistemáticas violaciones a los derechos humanos en nuestro país y de los múltiples detenidos que son torturados para declararse culpables. ¿Le parece que es posible que esto sea verdad? ¿Por qué hablamos hoy de una resolución de la ONU de hace dos años?

El caso que cito es el de la primera mujer que comandó un grupo de Policía Comunitaria en México y que en agosto de 2013 fue detenida y recluida con una acusación sin sustento jurídico de secuestro y robo. Hablamos de Nestora Salgado, que hoy está dentro de la lista de plurinominales al Senado, propuesta por Morena.

Nestora fue señalada por el Estado mexicano de secuestrar a 50 personas, sin pruebas, sin llevarla ante un juez, teniéndola en condiciones que atentaban contra sus derechos. Luego de dos años y ocho meses, después de que no se le pudiera comprobar un solo delito de los que se le acusó y luego de que organismos internacionales y mexicanos en defensa de los derechos humanos documentaran los abusos cometidos contra ella, fue absuelta de todas las acusaciones y puesta en libertad.

Hoy, en medio de una contienda política, Nestora vuelve a ser objeto del señalamiento que un día la llevó a estar presa arbitrariamente. Y en un tribunal mediático, priistas, panistas y perredistas, han vuelto a violar un derecho fundamental: la presunción de inocencia.

Hace unos días y ante la oleada de acusaciones unilaterales, tuve la oportunidad de entrevistar a Nestora sobre su polémica incursión en la política, sobre Morena, sobre las acusaciones en su contra. ¿No es lo mínimo que debemos exigir en medio de una campaña de descalificaciones? ¿Las dos versiones?

“¿Por qué te detiene?”, le pregunté a través del espacio televisivo de EL FINANCIERO Bloomberg a la exlíder de la Policía Comunitaria de Olinalá, en Guerrero. “Porque salgo a denunciar, con nombres y apellidos de políticos, cómo el presidente municipal de mi comunidad, el síndico, vinculados con el narcotráfico (…). Cuando yo salgo a denunciar los asesinatos, los secuestros, pero más que nada, donde yo me metí mucho fue en los videos pornográficos de niños, que estaban haciendo con niños de siete años y niñas de entre siete y nueve años y que estos videos pornográficos cuando llegaron a nosotros los denunciamos. Tan es así que se le entregó al entonces gobernador, Ángel Aguirre Rivero, un disco con los videos que estaban haciendo.

“Nosotros dijimos: estas son las necesidades que tiene Olinalá para formar nuestra Policía Comunitaria”, explicó Salgado. “¿Por qué te acusaron de secuestro?”, le insistí. “Por las detenciones que hubo dentro de la Policía Comunitaria, no las hice yo como persona, sino dentro de la estructura de la Policía Comunitaria”, agregó. Todos estos dichos constan también en las causas penales con número 05/2014 y 48/2014, radicadas en Guerrero.

Nestora fue absuelta por los delitos por los que la señalaron; sin embargo, hay que decir también que en apego al derecho que tiene la contraparte, después de la puesta en libertad de la comandanta de Olinalá, la Fiscalía de Guerrero interpuso dos amparos que aún no se resuelven y que tienen un par de años congelados sin que ellos puedan probar que hay elementos para revocar la libertad dictada a Nestora.

“Siempre lo he dicho y lo voy a seguir sosteniendo: no creo en partidos políticos, yo vengo del movimiento social, soy una luchadora social, una activista. He sido una perseguida política, más ahora”, dice Nestora cuando se le cuestiona su adhesión al movimiento de Andrés Manuel.

Hay muchos personajes que criticar en las listas de todos los partidos y sin duda hay que cuestionarlos. Pero hay casos, como el de Nestora, que más que cuestionamientos con fundamentos se ha vuelto una segunda persecución desde el Estado. Empecemos, desde la sociedad, por dudar incluso de las descalificaciones sin sustento. Repetir un discurso oficial sin oír a la contraparte, podría volvernos parte de los victimarios.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.