Opinión

Izquierda dividida será vencida

 
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Informe preliminar sobre resultados obtenidos por Morena

Una de las conclusiones de los resultados de las elecciones del domingo pasado es que son menos las posibilidades de que en 2018 sea electo en México un presidente de la izquierda, ya que la izquierda dividida siempre será vencida. Y los resultados de los comicios de 2016 no acercan a los partidos para crear un frente común ni un candidato presidencial que represente las diferentes expresiones de la izquierda mexicana.

Y aunque la otra lección del proceso electoral del domingo es que las coaliciones y alianzas serán la única forma en que los partidos puedan destronar al PRI en 2018, esto no unificará a la izquierda, los dividirá.

Los pocos éxitos del PRD del domingo pasado se lo deben a su alianza con el PAN. Y cuando no pudieron crear un frente común la derecha y la izquierda, perdieron. Botón de ejemplo fue lo sucedido en Tlaxcala, donde dos extraordinarias candidatas de PRD y PAN perdieron ante el PRI.

Algo dramático tendrá que hacer el PRI este año para que el electorado no castigue al candidato priista en 2018. No sólo es un tema del famoso humor social que afecta cómo los mexicanos perciben al PRI, también tiene que ver con el legado del presidente Peña Nieto.

Seguramente las reformas estructurales tendrán efecto, pero no lo suficiente para crear un cambio radical de percepción –del mal humor social– para 2018. Tampoco ayuda al PRI que los posibles candidatos del partido en 2018 seguramente estarán vinculados con el legado del presidente Enrique Peña Nieto.

Por eso, la caballada del PRI viene con un handicap que difícilmente podrá sobreponerse, especialmente si se toma en cuenta que su única posibilidad de alianza sería con el Partido Verde, que no le da suficientes votos para sobreponer un candidato con alianzas entre otros partidos.

Vámonos al punto: la única posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador sea electo presidente de México es que los partidos de las izquierdas puedan unificarse bajo su candidatura. Esto parece en verdad una imposibilidad no sólo por la soberbia de Andrés Manuel, también por la misma supervivencia del PRD como un partido independiente, por más disminuido que quede.

La otra posibilidad para AMLO es que el PAN y el PRD no puedan acordar por un candidato para 2018. Y esto podría suceder, ya que las diferencias políticas y doctrinarias entre un partido de la derecha y de la izquierda ahora es más honda debido a temas como los matrimonios igualitarios y la legalización del aborto. Y a diferencia del PAN que ya cuenta con por lo menos tres posibles candidatos presidenciales (Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle y Margarita Zavala), el PRD no tiene ningún candidato natural para 2018, con excepción de Miguel Ángel Mancera, que sigue insistiendo que no es perredista.

Tienen poco más de un año el PAN y el PRD para que vayan definiendo no sólo la coalición, sino quién sería el candidato. Claro que este escenario llevaría a un candidato más de la derecha que de la izquierda, por la débil caballada del PRD y la imposibilidad de hacer crecer a algunos de los políticos de ese partido.

Algo que es muy cierto: los peores enemigos de la izquierda es la izquierda misma.

Por eso, seguramente el PRI y Andrés Manuel tendrán los mismos objetivos: ¿Cómo asegurar que el PAN y el PRD no puedan llegar a un acuerdo político para 2018? ¿Cómo asegurar que el PAN se divida ante la expectativa de tres posibles candidatos que podrían perfectamente representar a su partido? ¿Qué detendrá a Margarita Zavala de lanzar una candidatura independiente si es que no es la representante de su partido?

Finalmente, las mujeres somos las otras perdedoras en estas elecciones, ya que ninguna mujer fue electa gobernadora. Sigue siendo insólito que a pesar de que se ha legislado la participación política de la mujer, sólo exista una gobernadora en el país: Claudia Pavlovich de Sonora. Esto favorece o no a Margarita Zavala, estará por verse.

Twitter: @Amsalazar

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