Opinión

Islandia con Liópez

 
1
 

 

Islandia.

El primer ministro de Islandia, Sigmundur David Gunnlaugsson es un hombre rubicundo y mofletudo que en su acta de nacimiento recibió un apelativo impronunciable en México. Gunnlaugsson se había ganado el respeto de Gil: me voy después de semejante escándalo, 'Los papeles de Panamá' han terminado con mi carrera política. Y todo por unas cuantas decenas de millones de euros. Ni aguantan nada. La población salió a la calle, gritó y protestó y Gunnlaugsson renunció. Con una mano en el corazón, Gilga pensó: hay países más serios que el nuestro.

Con la pena, pero el rubicundo primer ministro ha dicho que siempre no, que a chuchita la bolsearon. Señores, ustedes no entendieron, no renuncio. Horas después de la emisión del comunicado, el primer ministro envió otro mail, publicado por una periodista del Financial Times en Twitter, diciendo que en realidad no había renunciado. En cambio dijo que optaba por hacerse a un lado durante un tiempo y cederle la responsabilidad de su cargo a Sigurður Ingi Jóhannsson, vicepresidente de su partido progresista. Un grito desesperado desgarró el silencio del amplísimo estudio: ay, mis hijoos desvergonzados. El primer ministro de Islandia ha jugado con los sentimientos de Gil Gamés. En todos lados se cuecen habas y en mi casa, a calderadas.

RARA DESPEDIDA
Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil pensó: me voy, pero no me voy. ¿Quién dijo esta frase? ¿El papa Juan Pablo II? El noticiero de Joaquín López Dóriga inició su emisión recordando sus 16 años. López Dóriga con papas, no sabritas sino pontífices, en terribles huracanes, bajo soles de arder, en medio de guerras. Bien, caviló, Gilga: aquí termina algo. El resumen, no poco interesante, presentó además a un país perdido en el pasado.

Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: López Dóriga se retira del noticiero. Somos muy raros: resulta que López Dóriga no se va de momento a ningún lugar, aunque todos sepamos que se va de ese lugar, en fon. Me voy, pero no me voy. Gilga considera que más vale despedirse una vez que decir adiós mil veces.

¿Cómo la ven? Dicho sea esto sin la menor intención de un albur de despedida.

LIÓPEZ
La lectora y el lector dirán que Gil se obsesiona con Liópez. ¿Qué hacer con un majadero? ¿Olvidarlo, ignorarlo? Lean este párrafo publicado en la página de Liópez: “Ciro Murayama firmó un desplegado avalando el fraude de 2006 para imponer a Calderón, luego lo propuso el PRD como consejero del INE y, ahora con sus colegas corruptos de ese faccioso organismo al servicio de la mafia en el poder, aprobó la cancelación del registro de David Monreal Ávila como candidato de MORENA al gobierno de Zacatecas, pretextando que no comprobó gastos de campaña”.

Gamés vuelve a preguntar: ¿es Liópez un alienado? No: es un majadero, un autoritario, un ser intratable e inconfiable que desde luego no cree en ninguna regla o norma que no sea la suya. Su partido y sus abogados se equivocan y resulta entonces que el INE es parte de la mafia en el poder. Ajá.

GANAR
“Acudiremos al Tribunal Electoral. Defenderemos por todos los medios a nuestro candidato. Se trata de una jugarreta impulsada por el PRIAN porque vamos a ganar Zacatecas (estamos arriba en las encuestas) y quieren descalificarnos en la mesa, hacer fraude por anticipado”. La idea del fraude por anticipado pone muy nervioso a Gil. Se dice que se fragua (del verbo fraguar) un fraude en las elecciones del año 2024.

Sería imperdonable que ese fraude ocurriera siendo que Liópez, se sabe, lleva ventaja en las elecciones de 2024. Ah, la mafia en el poder no descansa ni en el pasado ni en el presente ni en el futuro. Caracho, no se roben las elecciones de 2024, por favor.

Dice Liópez: “nuestra lucha es por la vía pacífica y electoral, aunque es un camino difícil que exige entereza para enfrentar provocaciones de gente servil y sin escrúpulos”. Ah, Liópez, siempre igual a sí mismo. Con el pardon (así en francés) de los seguidores de Liópez, pero diantres, ¿no ven ustedes a un hombre enfebrecido, perdido en el laberinto de su mente? ¿No? Ah, entonces sigan sin parar. En serio: ¿no se cansan?

La máxima de William Blake espetó en el ático de las frases célebres:
Si el loco persistiera en su locura, se volvería sabio.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Perpetuo silencio
'Los papeles de Panamá'
El tercer peritaje