Opinión

Irak: Una carambola
de tres bandas, de 14 siglos de antigüedad

El alza de 6 o 7 dólares observada recientemente en el precio del petróleo ha originado ajustes en los mercados financieros internacionales. Irak está siendo señalado como el culpable. ¿Hasta dónde puede llegar esta insurrección y qué efectos pudiera tener en la economía global y en los mercados?

El petróleo ligero de Texas cerró el viernes en 106.91 dólares por barril, mientras que el Brent del Mar del Norte se ubicó en 113.41 dólares por tonel, con una alza promedio de más de 4.0 por ciento en la semana y de casi 9.0 por ciento en relación a como empezaron el año.

El jueves pasado la OPEP anunció su decisión de mantener en 30 millones de barriles diarios su producción, al considerar que el mercado está equilibrado con este nivel de oferta, que representa 40 por ciento de la oferta global de crudo en el mundo.

Ante la ingobernabilidad imperante, Irak ha interrumpido su producción de 2.2 millones de barriles diarios por la ocupación de sus campos petroleros por parte de grupos extremistas.

La misma circunstancia se encuentra en diferentes fases de gestación en varios países de Medio Oriente, la que deriva del establecimiento de democracias incipientes, establecidas después de las revoluciones que se han venido dando desde finales de 2010 (el “Yihad por la democracia”).

El 17 de diciembre de 2010 un vendedor ambulante y estudiante Mohamed Bouazizi, fue reprimido brutalmente por las fuerzas oficiales, ante lo cual decidió inmolarse públicamente en la plaza de su ciudad natal Sidi Bouzid,  en Túnez. Este hecho despertó una revolución que derribó al gobierno del dictador Zine El Abidine Ben Ali, quien se refugió en Arabia Saudita. Y más allá de sus fronteras, provocó un contagio insurrectivo en diversos países de la región, en donde fueron derribados dictadores que llevaban sentados en la silla del poder por más de tres o cuatro décadas.

El problema ahora es el resurgimiento de la lucha fraticida eterna entre sunitas y chiítas. Una guerra de 14 siglos, que tuvo como origen la lucha por el poder entre el hijo y el yerno del profeta Mahoma, muerto en el año 632 d. C.

En Irak, la mayoría es chiíta, al igual que en Irán. Sadam Hussein era sunita, pero se mantuvo en el poder por varias décadas con un gobierno de terror contra la mayoría chiíta. En diciembre de 2011 el presidente Obama cumplió su promesa de campaña y retiró a los soldados americanos del territorio iraquí. Al día siguiente, los chiítas capturaron al vicepresidente suní, Tariq al-Hashemi, le hicieron un juicio y lo condenaron a muerte. Al día siguiente del arresto empezaron las hostilidades, y los actos terroristas entre ambos grupos, a menos de 48 horas de que la armada norteamericana se había retirado de Irak. El presidente en turno desde la salida de los americanos es el chiíta Nuri al-Maliki.

Hace unos días los yihadistas suníes del grupo Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), brazo de Al Qaeda, tomaron Mosul y después otras ciudades, con la mira puesta en Bagdad.

Los kurdos, una tercer minoría marginada, decidieron el viernes pasado tomar la ciudad petrolera de Kirkuk.

Los kurdos, que son mayoría en la ciudad de Kirkuk, pretenden su anexión a las tres provincias que forman el Kurdistán iraquí, algo a lo que las minorías de árabes y turcomanos, así como Bagdad, se oponen.

El presidente Obama declaró el viernes que no piensa mandar de regreso al Ejército norteamericano.

Para nosotros el escenario más probable es que Estados Unidos no intervenga militarmente, dejando solo al presidente Nuri al-Maliki y que al crecer el problema, y se alargue la interrupción en el suministro de petróleo, se busque una mediación del conflicto ante la ONU u otros organismos internacionales y países eminentemente chiítas como Irán.

Esto puede acentuar la tendencia alcista en el precio de los hidrocarburos, lo que puede tener consecuencias en el crecimiento de la economía global. Desafortunadamente, México tiene ahora una balanza comercial ligeramente deficitaria en petróleo, lo que implica que el alza en el precio del crudo mexicano se va a ver contrarrestado por el incremento en los costos de nuestras importaciones petroquímicas.

Correo: eofarril@actinver.com.mx