Opinión

Inversión en estados
y municipios 2014

La semana pasada (20 y 21 de mayo) el Grupo Financiero Banorte organizó el “Foro Banorte Estrategia México” edición 2014, un evento anual con el objetivo de sentar en la misma mesa a funcionarios públicos de estados y municipios, empresarios, inversionistas y académicos para abordar y discutir temas de desarrollo regional en México.

Este año, en el marco del evento se llevaron a cabo conferencias y paneles, entre los que destacaron uno con los gobernadores de los estados del noreste del país: Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, así como uno del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) en su vigésimo aniversario, con los principales miembros del equipo de negociación (Herminio Blanco, Jaime Zabludovsky y Luis De la Calle) y las conferencias de Bill Richardson (exsecretario de Comercio de EU y exgobernador del estado de Nuevo México, entre otros puestos de alto nivel), Joan Laporta (expresidente del Barça) y la participación del secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, del subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, y del jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera.

Por otro lado, también se llevaron a cabo de manera simultánea tres sesiones interactivas, en donde se discutieron los siguientes temas: (1) infraestructura; (2) ciudades competitivas, y (3) atracción de inversión. Si bien los tres rubros están intrínsecamente relacionados, este año tuve de nuevo el privilegio de organizar la sesión de atracción de inversión.

En este sentido se discutieron cinco subtemas relacionados a la atracción de inversión: (1) capital humano; (2) seguridad; (3) clústers de industrias; (4) programas de apoyo gubernamental a empresas, y (5) trámites estatales y municipales. Dado que este año el foro estuvo orientado a discutir estrategias para aprovechar los beneficios que nos va a brindar la reforma energética, quiero enfatizar en seis conclusiones a las que se llegaron en las sesiones interactivas:

(1) El proceso de exploración y perforación de petróleo es altamente riesgoso, muy complejo, pero si se hace bien, es el que más valor agregado genera, por lo que es clave que no existan barreras, particularmente de trámites para que se aproveche nuestra riqueza energética de origen fósil.

(2) Hay varios retos que enfrentará el proceso de instrumentación de la reforma energética, entre los que destacan: (a) nueva arquitectura institucional; (b) medidas ambientales; (c) derechos de propiedad; (d) comercio internacional; (e) infraestructura; y (f) financiamiento, entre otros, que no se aprecian infranqueables, pero que tendrán que ser tomados en cuenta por todos los actores.

(3) Es clave que se logre un Estado de derecho y que haya continuidad en los programas de apoyo gubernamental, sobre todo con una visión de largo plazo, para poder dar certeza a la inversión.

(4) Si bien se expresaron muchas “peticiones abiertas” de los empresarios hacia el gobierno y de los gobiernos estatales y municipales al gobierno federal, hay también casos de éxito, en donde se han instrumentado programas de eficientización de procesos y trámites gubernamentales, apoyándose en mejores prácticas.

(5) Es clave lograr un trinomio balanceado interconectado: (1) gobierno; (2) empresa, y (3) universidad.

(6) De la misma manera que el año pasado, volvió a surgir el siguiente tema: A pregunta expresa sobre qué programas estatales y municipales de apoyo a empresas podrían ser instrumentados para atraer mayor inversión, la respuesta de los empresarios es que prefieren certeza jurídica, provisión de servicios públicos de calidad e igualdad de condiciones competitivas para invertir respecto a otros países, incluyendo tarifas eléctricas, que recursos para llevar a cabo programas gubernamentales que, desafortunadamente, en muchas ocasiones cumplen con un objetivo político más que lograr el desarrollo empresarial.

A manera de conclusión, queda claro que es clave la participación activa y coordinada de todos los actores de la sociedad, incluyendo a empresarios, directores de instituciones de educación superior y los tres niveles de gobierno, para que se puedan instrumentar las reformas estructurales y comiencen a dar frutos en términos de crecimiento y desarrollo económico.

Twitter: @G_Casillas

El autor es director general de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.