Opinión

Inverosímil

 
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Carmen Salinas. (Cuartoscuro)

El Autódromo Hermanos Rodríguez retumbaba, los bandas chairas le metían durísimo a su motita y a sus chelas bien muertonas. Ocurría el gran concierto Corona Capital 2015. Los conciertos de rock y los jóvenes a puños forman parte del alma de Gamés, lugares naturales para el esparcimiento de su espíritu. Gamés conoce como la palma de su mano la música de Father John Misty. La mente de Gilga se balancea a menudo con las notas electrónicas de estos grupos que hicieron las delicias del electropop. The Libertines han recibido no pocas críticas injustas pero la verdad es que en el autódromo fueron una tempestad.

Muse cerró su gira a tambor batiente. No en balde el Sopitas, ni más ni menos, afirma que la popularidad de esta banda ha crecido como la espuma de yogurt con balas de nitrógeno. El trío británico le transmite a Gilga una ansiedad de absoluto y siempre corea Supermasive Black Hole y Resistance. La verdad sea dicha (muletilla cortesía de Liópez y Morena) la ejecución de Matt Bellamy en las cuerdas de su guitarra quedará un rato largo en la memoria. El Autódromo retumbaba. Oh, sí.

Correcto: la lectora y el lector han adivinado. Gil ha escrito mentiras. Puras papas, como decía su extinta madre. Han pasado mil veranos desde la última vez que Gil fue a un concierto de rock. Desde luego no tiene la menor idea de quién sea un señor que se hace llamar Father John Misty, mucho menos de un grupo que firma como The Libertines; el trío británico, Muse, le importa una almendra a Gamés. Cuando algún joven pone música recién salida de los laboratorios del infierno, Gil debe reposar en cama dos horas. Sólo el Dios de los conciertos sabe qué rayos sea la música posterior a The Guns and Roses.

Anaya again
Si la lectora y el lector quieren saber de algo todavía más inverosímil que Gil en el Corona Capital 2015, lean sus periódicos y construyan un paradero en la página de la Asamblea Extraordinaria del PAN. Ricardo Anaya, presidente del partido fustigó a Liópez y al PRI. Anaya no cree en nadie, ni en sí mismo. En su discurso, el joven orador dijo que “por el bien de México, ni más priismo de los viejos vicios, ni el estatismo depredador de L(i)ópez Obrador”. Enjundioso, Anaya. Mienten quienes afirman que mientras se saludaban como dos témpanos de hielo Calderón y Madero, Anaya jugaba al yo-yo. Trascendió en la asamblea panista que al joven Anaya le sale muy bien con su yo-yo el columpio y el perrito. Se dice fácil, pero requiere de largo entrenamiento. Se dice que Anaya entrena la vuelta al mundo, uno de los trucos más difíciles con el yo-yo, mientras diseña cómo devolverle la presidencia al PAN. Suerte con las magias del yo-yo, joven Anaya.

Beltrones
¿Más revelaciones inverosímiles? Beltrones afirmando que el deber de los priistas es desenmascarar y refutar a los demagogos. Anjá. ¿Y qué pasaría si al quitarles la máscara apareciera Roberto Madrazo? El estadista tabasqueño, corredor profesional y fabricante de atajos ocupó un lugar de primera fila en el 35 Consejo Político del PRI. Beltrones, enérgico, dijo que “unos pretenden olvidar que tuvieron su oportunidad y la despilfarraron. Otros aprovechan las dificultades que tiene el mundo y afectan a México para presentarse como los poseedores de las alternativas, soluciones fáciles, inviable, demagógicas”.

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: aquí hay complejidades. Beltrones discurre como un político que pertenece a un partido inexistente y no al partido que llevó a la presidencia a Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid (qué chavocha la chevecha). Entre ellos tres nos sólo se despilfarraron las oportunidades de que habla Beltrones sino que organizaron un desastre en el cual hicieron pinole al país. ¿Va bien Gil o se regresa?

Carmelita
¿Más asuntos increíbles? La diputada federal del PRI Carmen Salinas no ha tenido empacho (gran palabra) en admitir que cobrará la dieta de su diputación y su sueldo en Televisa. Carmelita no ve un conflicto en el hecho de que cobre aquí y allá. La Corcholata actuará (es un decir) con Adrián Uribe y Albertano en un programa de gran título: Nosotros los nacos. También ha aceptado un papel en la telenovela Sueño de amor de Juan Osorio. Aigoeei. Dice carmelita que si no hay grabación, entonces irá a San Lázaro. ¿Saben una cosa? Merecido se lo tienen los votantes de La Corcholata.

La máxima de Flaubert espetó en el ático de las frases célebres: “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena, esta es la razón por la cual se nos escapa el presente”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX
 
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