Opinión

Interrogantes abiertas

Hay muchas interrogantes aún tras la determinación del grupo de Carlos Slim, de hacerse más pequeño –al menos en México– y que tendrán que resolverse pronto.

¿Por qué la empresa no esperó a la publicación de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión para hacer saber al mercado su intención de desincorporar activos?

¿Habrá existido alguna negociación previa tanto con el Congreso como con el Ejecutivo para que los términos del artículo XII transitorio de la ley quedaran como están y poder lanzar el plan de desincorporación de activos?

¿No preocupa al grupo de Slim la facultad de establecer una regulación asimétrica del IFT, por mantener poder sustancial del mercado aunque salga de la preponderancia?

¿Se le habrá olvidado a alguien poner su información sobre el plan de desincorporación en la SEC, ya que hasta ayer por la noche no aparecía en los archivos del regulador estadounidense?

¿En caso de no asumir la opción de compra de Dish, estaba obligado Telmex a conseguirle comprador o pagarle? ¿Qué hará?

¿Puede vender ya la infraestructura pasiva (torres) sin obtener autorización del IFT?

Apenas algunas de las muchas interrogantes que quedan.

EFECTOS RÁPIDOS

Más allá de todo lo que se debata respecto al significado de la decisión del grupo de Slim, lo cierto es que la reforma en telecomunicaciones ya propició cambios que apenas hace un par de años eran inimaginables y puede permitir que en un plazo breve tengamos competencia intensa en un sector altamente concentrado, con mejores servicios y precios.

Una palomita para esta reforma. Ojalá la energética también tenga efecto exprés.

JOEL Y LOS DE CASA

Ya ni los perredistas quieren a Joel Ortega. Bueno, al menos los de ciertas tribus. Ayer, de plano fue un grupo de asambleístas del PRD y Movimiento Ciudadano el que presentó una denuncia por abuso de autoridad al detener la Línea 12.

Apueste usted a que el escándalo no va a parar.