Opinión

Interesante radiografía sobre los Congresos locales

07 julio 2017 4:55
 
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Congreso de NL. (Félix Vásquez)

Hay instituciones muy importantes del Estado mexicano que no se sabe que funcionen. Peor aún: ni siquiera se sabe que existan. Es el caso de los Congresos locales, en los que se deposita el Poder Legislativo de las entidades federativas.

De haber estado aquéllos operantes conforme al diseño constitucional, no se habría presentado la borrachera de “feuderalismo” que el país sufrió durante más de dos lustros al inicio del presente siglo, es decir, del poder desbordado de los gobernadores que no conoció límites en cuanto a arbitrariedades, caprichos y latrocinios, que hoy tienen sumidos a no pocos estados en situación de grave crisis, financiera, de inseguridad y hasta de derechos humanos.

En lo que corresponde a Legislaturas estatales estamos casi igual que hace medio siglo. Precisamente cuando a mediados de la década de los años sesenta el sobresaliente jefe de Acción Nacional que fue Adolfo Christlieb, con el singular estilo que le caracterizaba, escribió alguna vez que con respecto a los Congresos locales “poco es lo que se puede decir, no por falta de interés sino por ausencia de materia”. Y en efecto así era. Y lamentablemente así sigue siendo.

Por ello tiene relevancia el estudio preparado por el Instituto Mexicano de la Competitividad, IMCO, titulado “Informe Legislativo 2016”. En éste se presenta una especie de radiografía de las 32 legislaturas estatales. Sus datos, si bien de carácter general, son más que interesantes. Va el primero al canto:

Las 32 Legislaturas locales cuentan con un total de 1,125 diputados, por lo que su promedio por Congreso es de poco más de 35 legisladores. El que más tiene es el del estado de México con 75, le sigue el de la Ciudad de México con 66 y el de Baja California Sur tiene el menor número pues sólo suman 21 los diputados que lo integran.

Entre esos extremos de 75 y 21 diputados locales y un promedio de 35 por legislatura, ¿son pocos o son muchos los miembros que las integran? En lo personal considero que en cuanto a número la cifra parece razonable. Hace 105 años Emilio Rabasa, de los grandes constitucionalistas que el país ha tenido, publicó su libro clásico La Constitución y la dictadura, en el cual dice que los Congresos locales deben contar al menos con medio centenar de diputados. Eso escribió Rabasa en 1912 y para la época –incluso para los tiempos que corren- la cifra parece excesiva, si de número mínimo se trata.

Al aprobarse en 1917 la vigente Constitución, su entonces artículo 115 establecía que el número de representantes de las legislaturas de los Estados “será proporcional al de habitantes de cada uno; pero en todo caso, el número de representantes no podrá ser menor de quince diputados”

Posteriormente, en 1928, la anterior disposición fue modificada. El entonces presidente Álvaro Obregón consideró que el número se debía reducir, con el argumento de que una asamblea numerosa entorpece el proceso legislativo, pues lo hace lento y deficiente y la responsabilidad de cada legislador declina en tanto mayor es su número. Así, se dispuso que si la población de un estado era menor a 400 mil habitantes no podría tener menos de siete diputados, nueve si excedía su población de ese número sin llegar a 800 mil y once diputados en los estados cuyo número de habitantes fuera superior a esta última cifra.

El estudio del IMCO da para muchísimo más y el espacio se acaba. Pero el tema se retomará después.

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