Opinión

Inseguridad mata empleos

   
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asalto

Alguien con conocimiento del mundo comentaba hace poco que la inseguridad en Nigeria era brutal, pero las inversiones no dejaban de fluir. Pésimo consuelo. Con todo respeto, no me gustaría que México fuera como Nigeria.

Ayer nos enteramos que la percepción de inseguridad en el país ya es de 72 por ciento. Una vergüenza. Impresentable.

Esa noticia 'mata' a otra, que es espléndida: en el sexenio se han creado dos millones 300 mil empleos formales, y este septiembre fue el tercer mes con mayor generación de empleos desde que tenemos estadísticas, de acuerdo a lo que informó ayer el IMSS.

No es 'mala leche' de los periódicos, pero es más destacable la mala noticia del aumento en la percepción de inseguridad que la generación de empleos, por positiva que sea esta última.

La inseguridad le quita el sabor a cualquier avance en lo económico, que lo hemos tenido a pesar de un entorno mundial adverso y con las inciertas elecciones del vecino del norte.

Es una desgracia lo que ocurre en el Estado de México, donde podrían estar cantando que el empleo creció 4.3 por ciento anual (tres décimas sobre la media nacional), pero la noticia va a ser que 95.3 por ciento de la población de Ecatepec se siente insegura, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), del Inegi, con cifras correspondientes a septiembre de este año.

Se trata de un descuido político monumental que ese municipio, con un millón 677 mil de habitantes, sea el más inseguro del país según sus propios habitantes.

No hay trabajo de seguridad, y los logros en otras ramas palidecen. ¿De qué sirve que se creen empleos si les roban la quincena? Prácticamente todo Ecatepec se siente vulnerable ante la delincuencia.

Y no es un caso aislado en el Estado de México. La percepción de inseguridad en Ciudad Nezahualcóyotl es de 84 por ciento, con una población de un millón 039 mil habitantes. Y la propia Toluca, con una percepción de inseguridad que es padecida por 77.8 por ciento de la población.

Ah!, pero se generaron más empleos en el Estado de México que en el resto del país. Sí, pero esos progresos, meritorios sin duda, no significan prácticamente nada cuando la población está a merced de la delincuencia.

Cómo es posible que el estado más rico del país, Edomex, no haya podido generar un clima de seguridad medianamente aceptable.

Es imperdonable lo que ahí sucede, pues se trata de una entidad gobernada por políticos con oficio, que llegaron al poder con un enorme respaldo ciudadano y no trabajaron en seguridad. Ahí están los números, son del Inegi.

Contrasta con el –casi– más pobre de los estados, Chiapas, que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (EVIPE), también del Inegi, es la entidad donde se percibe menor inseguridad, a pesar de la CNTE y otras dificultades.

La buena noticia de Chiapas no tiene resonancia porque el ánimo social lo determinan los grandes núcleos de población, como el Estado de México.

Hay noticias positivas, sí, pero las malas son más poderosas. No podemos sonreír por el aumento del empleo cuando la inseguridad galopa.

Twitter: @PabloHiriart

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