Opinión

¿Innovando simplemente o simplemente innovando?

10 febrero 2014 4:58 Última actualización 12 agosto 2013 5:42

 
 
 
Carlos Ruiz González
 
 
A veces pensamos que la innovación requiere muchos recursos y que los primeros resultados de dicha innovación serán muy costosos. Es cierto que, como estamos innovando, al principio tendremos que experimentar y no seremos tan eficaces como cuando hacemos algo conocido, pero eso no significa costos muy altos o complejidades innecesarias.
 
 

Un caso que me parece muy adecuado es el de un tipo de máquina para hacer electrocardiogramas, diseñada en la India por GE. Se trata de un ejemplo que he utilizado muchas veces en mis conferencias.
 
 
El Electrocardiograma es la prueba cardiaca que más se realiza en el mundo occidental y la división de cuidados de la salud de GE (GE Healthcare) es el líder de mercado. Una máquina para hacer electrocardiogramas cuesta alrededor de 5,000 dólares y cada estudio (electrocardiograma), 20 dólares. Es un equipo complejo, pesado y voluminoso que requiere un técnico especializado para su operación y servicios de apoyo muy elaborados. En otras palabras, estas máquinas no sirvieron en la India rural, ya que los pacientes no tienen el dinero para pagar la prueba y las pequeñas clínicas no podían pagar la máquina ni los costos de soporte.
 
 

En la India no pueden pagarse maquinas muy caras, además la red de energía eléctrica no es confiable, por tanto se diseñó para que usara pilas, lo que la hizo portátil. La India tiene una población rural mayoritaria. En el censo de 2011, 68% de la población era rural, mientras que sólo 32% era urbana.
 
 

Estas restricciones definieron el marco en el que GE tenía que desarrollar una máquina que costara 800 dólares para la parte rural de la India, que fuera portátil, que funcionara con pilas y que fuera fácil de usar y fácil de reparar.
 
 
Creo que vale la pena conocer los pormenores, pues nos hacen ver que la innovación no tiene que ser cara ni sofisticada, y muy bien puede ser simple, sin exagerar, como afirmaba Einstein. De hecho, el modelo 'Gaste menos e innove' es el único viable en países con recursos limitados.
 
 

Hace poco me encontré con un interesante libro Reverse Innovation: Create far from home, win everywhere, algo así como: Innovación en reversa: Invéntalo lejos de casa, gana por todas partes escrito por Vijay Govindarajan y Chris Trimble, ambos profesores en la prestigiosa Tuck School of Business. En dicho libro viene explicado con detalle el ejemplo mencionado.
 
 

GE se puso a buscar cómo reducir costos. Su equipo era hecho a la medida, por lo general, así que para la maquina nueva se usaron componentes ordinarios, ya existentes, con los que se logaron reducciones importantes de costos. Para imprimir, GE utilizó el tipo de impresora que se usa para expedir boletos en autobuses públicos y salas de cine. Dado que estas impresoras son producidas por millones, GE pudo obtenerlas a precios muy reducidos debido a las economías de escala.
 
 

La pequeña impresora redujo el peso de la aparato (pesa menos de una lata de Coca-Cola) y a la vez permitió que fuera portátil. Al eliminar el monitor, GE redujo la necesidad del enorme consumo de energía del equipo. Esto, a su vez, contribuyó a aumentar la vida útil para la batería, que es recargable.
 
 
GE también busco construir una máquina fácil de operar, sólo se necesita saber cómo funciona un semáforo: Un botón verde indica arrancar y un botón rojo significa detener. GE eliminó la necesidad de un amplio soporte de servicios, pues diseñó el equipo con unos módulos estándar que pueden ser reemplazados de forma sencilla.
 
 

Lo que este ejemplo ilustra es la necesidad de cambiar el proceso de innovación a uno frugal, sobrio, basado en restricciones. Esta innovación exitosa de GE ha transformado su negocio a nivel mundial, ya que el aparato, hoy en día, se vende en más de 90 países. Por lo tanto, esta innovación (al revés, de atrás para adelante) ha logrado cerrar el círculo.
¿La reflexión? Aprendamos a innovar con simplicidad.
 
 
cruiz@ipade.mx