Opinión

¿Innovando con codicia?

 
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antena bloomberg

El 20 de septiembre pasado, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) anunció que someterá a consulta pública un anteproyecto de bases de licitación de 80 MHz de espectro radioeléctrico en las bandas AWS (advanced wireless services) 1.7 y 2.1 GHz, útiles para la provisión de servicios móviles de banda ancha. Los comentarios se podrán recibir hasta el 16 de octubre de 2015 y se prevé que la licitación inicie en enero del próximo año.

Esta sería la segunda licitación de espectro AWS en México; la primera se realizó en 2010 y concesionó un total de 60 MHz en la sub-banda AWS-1 (Licitación 21).

Bien visto, se trata de uno de los anuncios más importantes que se han hecho en el sector telecomunicaciones en años, pues pone en el mercado un insumo esencial (espectro radioeléctrico) para el desarrollo, al competencia y la modernización de los servicios.

Destacaríamos en esta ocasión dos aspectos de lo anunciado por el IFT. En primer lugar, que se contemplan límites a la cantidad máxima de espectro que un operador puede adquirir para evitar concentraciones, así como reglas para fijar los precios que contemplarán entre otros el pago conforme a la Ley Federal de Derechos, el valor actualizado de lo que se pagó en la Licitación 21, así como la madurez, uso y penetración de tecnologías. Complejísimo.

En segundo lugar, que en la licitación se utilizará, por primera vez en Latinoamérica, un formato denominado Subasta Combinatoria de Reloj (combinatorial clock auction), que ha sido ampliamente utilizada para licitaciones de espectro 4G en países como Australia, Canadá, Dinamarca, Irlanda, Países Bajos, Suiza y Reino Unido. El regulador no justificó ni explicó en su comunicado de prensa en qué consiste tal formato de subasta.

La Subasta Combinatoria de Reloj inicia con una ronda en un tiempo determinado, donde el vendedor (IFT) anuncia un precio. Cada uno de los participantes presenta una única oferta económica durante el mismo período de tiempo, y así en diversas rondas; el ganador de la licitación resultará de la combinación de las diversas ofertas económicas que realizó, que tomadas en su conjunto, tienen el valor total más grande.

Las críticas son el control por parte del ofertante o vendedor (IFT) sobre los paquetes, así como de los momentos o rondas donde se ofrecen los mismos, lo que puede llevar a que no se asigne por completo el espectro disponible y que el precio pagado sea alto, ya que es un diseño que favorece la posición del vendedor.

Debemos preguntarle al IFT cuáles son las ventajas de este modelo frente a la subasta simultánea ascendente, donde hay un precio de salida en subastas que se realizan al mismo tiempo y gana la oferta mayor. Sin duda un esquema más sencillo y probado con mucha mayor amplitud en México y a nivel internacional.

No debe olvidarse que el objetivo es poner a disposición de los operadores la mayor cantidad de espectro bajo un costo razonable que permita desplegar nuevas inversiones e infraestructura, al tiempo que el Estado obtenga condiciones económicas favorables en la licitación de un bien público, lo que, de acuerdo con la Constitución, de ninguna manera significa maximizar sus ingresos.

El espectro radioeléctrico no es un negocio público, sino una herramienta esencial de desarrollo.

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