Opinión

¿Innovación hasta 2019?

Una de las externalidades negativas del acuerdo de certidumbre tributaria que la administración del presidente Peña anunció en febrero de este año es la inversión en innovación por parte del sector privado.

El acuerdo establece que el gobierno federal no propondrá nuevos impuestos; no aumentará las tasas de los impuestos existentes; y no reducirá o eliminará los beneficios fiscales ni las exenciones vigentes. En este contexto parecería difícil que se den mayores incentivos fiscales para la investigación y el desarrollo de tecnología.

Si bien el gobierno se ha comprometido a invertir 2.0 por ciento del PIB en el desarrollo de ciencia y tecnología, también se requiere de mayor inversión de parte del sector privado en esta materia. La I+D es algo que las empresas deberían hacer, pero que desafortunadamente hacen poco, y menos aún sin los incentivos fiscales para ello.

Según datos publicados en el más reciente libro del BID sobre crecimiento económico en la región, "¿Cómo repensar el desarrollo productivo?", México ocupa uno de los lugares más bajos en gasto de I+D como porcentaje del PIB en el mundo y en la región. Mientras que en Finlandia y Corea del Sur las empresas privadas invierten cerca de 2.7 por ciento del PIB en innovación, en México esta cifra no llega a 0.03 por ciento. Es decir, nueve veces menos. En nuestro país, sector privado y público, juntos, no invierten ni siquiera 0.05 por ciento del PIB en innovación; Finlandia y Corea del Sur invierten cerca de 4.0 por ciento de su PIB, y Estados Unidos y Alemania cerca de 2.5 por ciento.

Así las cosas, los incentivos fiscales son una herramienta muy poderosa para impulsar al sector privado (miope) a invertir más en I+D. En el contexto de las recientes reformas de telecomunicaciones y de energía, principalmente, México debería impulsar más el desarrollo de su tecnología. De ahí la importancia de que sea en 2015 y no hasta 2019 que Hacienda y Economía promuevan una política de subsidios e incentivos para la innovación, y en particular a la investigación orientada por “misión” vinculando ex-ante al sector académico con el sector productivo. Aún es tiempo de incluir políticas en este sentido en el proyecto de ley de ingresos.

Twitter: @julio_madrazo