Opinión

Innovación e inversión

 
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UNAM aprueba licenciatura en ciencia forense

El último reporte de Investigación y Desarrollo (I+D) de la Comisión Europea arroja datos fascinantes en términos de lo que podríamos lograr en México con una política que promoviera la inversión de I+D en México.

Las 2000 empresas más grandes del mundo invierten cerca de 600 mil millones de dólares al año en investigación y desarrollo. Tan sólo las 50 empresas globales que más invierten en I+D, todas con operación en México, destinan más de 250 mil millones de dólares a nuevas tecnologías, nuevos productos, nuevos servicios. Los sectores de la economía donde más se invierte son farmacéutico y biotecnología; tecnología industrial; automovilismo y autopartes; servicios de programación y computación; y electrónica y aparatos eléctricos.

En estos cinco sectores México tiene una industria muy desarrollada, tanto para la exportación como para el mercado doméstico. Sin embargo, nuestro país no atrae la inversión extranjera directa en este campo de desarrollo del conocimiento y de la innovación.

Según el reporte de la Comisión Europea, la inversión extranjera directa en I+D durante la década de 2003 a 2012 fue de más de 20 mil millones de dólares, en un total de 27 mil proyectos. De estos montos los BRICS recibieron 34 por ciento de la inversión. En cambio, toda América Latina, incluido nuestro país, sólo recibió 8.0 por ciento de la inversión; durante diez años México apenas recibió 660 proyectos de inversión, por un total de 540 millones de dólares.

La cifra es raquítica si se compara con los montos que recibió India, que en el mismo periodo desarrolló dos mil 505 proyectos de investigación con inversión extranjera directa, es decir cuatro veces más que México.

¿Qué tendría que hacer nuestro país para poder multiplicar este monto de proyectos de investigación y desarrollo, innovación y atracción de inversión extranjera?

La respuesta es muy simple, la solución compleja: el sistema de educación superior requiere un cambio profundo. México debe transformar su sistema de ciencia y tecnología, institutos y universidades, adoptando las mejores prácticas del mundo y vinculándolo con el sector productivo. Tenemos todo para hacerlo: el capital humano, las universidades, los sectores industriales. Sin embargo, nos hace falta el andamiaje regulatorio-comercial que lo haga despegar.

Twitter: @julio_madrazo

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