Opinión

Inmuebles y reformas

Claudia Olguín

Las reformas estructurales, en particular la energética están motivando interés de analistas por el efecto que traerán a los mercados de oficinas e industrial en distintas zonas del país.

Más allá de las obras de infraestructura, los requerimientos de inmuebles que tendrán en primera instancia firmas como British Petroleum, Chevron, Statoil, Chevron, ExxonMobil, Shell, Petrobras y la intensa red de proveedores, son razón suficiente para que muchos vean en este nicho amplias oportunidades de generación en el movimiento de portafolios.

Muestra de ello es lo que ocurre en ambos mercados de la Ciudad de México. En el mercado inmobiliario corporativo, el más grande del país existe un inventario de 4.4 millones de metros cuadrados (m²) y espera que la demanda de éste sector sea un generador de inquilinos corporativos.

Hasta el último trimestre, cuando se colocaron 65 mil 179m2, hizo factible que en 2013 el mercado de oficinas registrara una absorción neta de 455 mil 641 m². Tras dos años de absorción récord anual de 500 mil metros cuadrados, el año pasado se consumieron de 400 mil m² de oficinas, según estimaciones de la firma de corretaje Newmark Grubb Mexico City. Es así que los proyectos ubicados en Reforma, Lomas Palmas y Polanco se construyen diversos proyectos que integrarán al mercado 1.5 millones de m².

Aunque la constitución de clusters en algunas regiones del país como El Bajío, son el mejor botón de muestra, la Zona Metropolitana de la Ciudad de México con 8 corredores industriales y 4.5 millones de metros cuadrados destaca el corredor Cuautitlán, Tultitlán y Tepotzotlán.

Es aquí donde se concentra 71.68 por ciento del mercado que el año pasado incorporó 364,204 m² y actualmente se registran 401,803 m² en construcción. Principalmente son movimientos desarrollados por firmas como E-Group, O´Donnell, CPA y Prologis,

Lo visto aquí está relacionado con la construcción de naves especulativas y los desarrollos build tu suit que forman parte de estrategias de expansión corporativa. Ambas tendencias de edificación son claramente evidentes en el Bajío donde se experimentó el crecimiento inmobiliario industrial más relevante de los últimos años. En el último lustro, estima la empresa de corretaje CBRE, la región recibió alrededor de 60 empresas japonesas que en conjunto invirtieron 600 millones de dólares.

IPADE analiza tendencias

Es un caso común en las empresas que no conoce género ni sector. Sobre el burnout, mucho se ha hablado. Pero ahora el IPADE que lidera Rafael Gómez Nava determinó a partir de un estudio del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección de dicha escuela de negocios, que afecta en México a cerca de 10 por ciento de los trabajadores en algunas ocupaciones específicas, sobre todo a nivel directivo, y más a mujeres que a hombres.

Este síndrome también denominado como estar consumido por el trabajo se manifiesta como fatiga crónica, mental y física que no se resuelve durmiendo, como tampoco se han logrado cambios sustanciales en inmuebles que por falta de medidas de eficiencia energética y operativa causan baja en los niveles de productividad por el ausentismo laboral.

Para el sector inmobiliario la eficiencia energética se está convirtiendo una tendencia que crece a ritmos acelerados. Esta inercia en particular puede observarse en el aumento de certificaciones internacionales de edificios en construcción y la de inmuebles existentes.

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