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Distribución del ingreso en México en 2014, según datos de la ENIGH

Como usted sabe, se publicó la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) correspondiente a 2014. El dato que fue más llamativo es la caída de ingresos de 3.2 por ciento, en términos reales, entre 2012 y 2014. Como ya lo comentó Enrique Quintana el viernes, hay que tener cuidado con estos datos, porque son contradictorios con información de otros instrumentos del mismo Inegi, como el PIB, que se mueve en dirección opuesta. Incluso considerando el crecimiento poblacional, en los dos años de la medición no hay una contracción en PIB per cápita, de forma que una caída en el ingreso promedio suena extraño.

También dice Quintana que hay que usar la ENIGH para lo que sirve, es decir, para analizar asuntos de distribución y consumo, evaluar tendencias, y no necesariamente para el asunto del ingreso por sí mismo. Tiene mucha razón, puesto que la encuesta, como todas las de su género, tienen dificultades para cubrir a toda la población, y más aún en los dos extremos: los más pobres y los más ricos. Sin duda, es en este segundo extremo en donde claramente las encuestas de ingresos no logran tener información suficiente. En todo el mundo, la información acerca del ingreso, riqueza, o consumo de los más ricos no puede obtenerse por este medio. En donde existen, los registros fiscales resultan muy útiles para averiguar el ingreso de este grupo de población. Precisamente de ahí viene la investigación de Piketty, el profesor francés que rompió récord de ventas el año pasado.

En México no tenemos esta información, y sólo pueden hacerse aproximaciones bastante rudimentarias. En el estudio de Oxfam que ha sido comentado mucho en medios recientemente, de la autoría de Gerardo Esquivel, se refiere un trabajo de él mismo con Raymundo Campos y Emmanuel Chávez, que les valió el premio de finanzas públicas 2014, en el que se estima el ingreso de los más ricos con este tipo de aproximaciones. En su artículo, sugieren que el ingreso del 10 por ciento más rico de los mexicanos es significativamente superior al registrado por la ENIGH. Aplicando una metodología reciente (Lakner y Milanovic), encuentran que el 10 por ciento más rico, en lugar del 35 por ciento del ingreso que reporta la ENIGH, tendría 46 por ciento. El 10 por ciento que le sigue también tendría un poco más que lo reportado en la ENIGH, y todos los demás tendrían menos.

Debido a esta falla de medición, podría ocurrir que hubiese un crecimiento del ingreso medido por el PIB y una contracción medida por la encuesta, si buena parte de ese ingreso acaba en el grupo que la encuesta no cubre, es decir, lo más ricos. Sin embargo, ésa no es la única posibilidad. La encuesta tiene problemas midiendo otras cosas. En la medición de 2014, el dato más sorprendente es que, mientras los ingresos caen 3.2 por ciento, los ingresos laborales crecen 7 por ciento. Si tres cuartas partes de los hogares reciben ingresos por sueldos y salarios, y estos subieron 7 por ciento, ¿Cómo es que el ingreso cae?

La respuesta parece estar en un renglón que se llama “renta de la propiedad”, que incluye renta de inmuebles, pero también “renta empresarial”, es decir, las ganancias de empresas, cooperativas, y similares. Este renglón cayó casi 70 por ciento entre 2012 y 2014. Cuando revisa uno el detalle, la caída se explica por la renta empresarial, que cae 94 por ciento. Es decir, prácticamente desaparece.

Este dato es absurdo, y mañana platicamos con detalle acerca de él.

Twitter: @macariomx

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