Opinión

Inflación: subirían las palomitas y el queso de los nachos

 
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ME palomitas y nachos caros

Hay dos noticias. La buena y la no tan buena. La buena es que el precio del boleto del cine no subirá, a pesar de que la mayoría de las películas que consumimos en México proviene de Hollywood. Los industriales del cine están absorbiendo las presiones inflacionarias derivadas de la apreciación del dólar. La noticia no tan buena es que esa apreciación sí podría impactar ligeramente el precio de las palomitas y el del queso de los nachos. Es de lo poco que puede encarecerse. La razón es que esos dos insumos son importados y los cines ya han resistido mucho la presión de los costos. Pero no es tan grave: a seguir gozando del cine.

La industria de salas de exhibición cinematográfica está más fuerte que nunca. Hay muchos datos positivos que así lo reflejan este año. Uno es que se espera que hacia diciembre se pueda inaugurar la sala de cine número seis mil del país. Esto está arrojando que haya un promedio de una sala cinematográfica por cada 22 mil habitantes, superando por mucho la infraestructura de otras naciones: en Argentina o Brasil el promedio es de una sala por cada 70 mil habitantes, aunque en Estados Unidos hay una sala por cada ocho mil.

Esta industria está aglutinada en México por la Canacine, que preside José Leonardo Martí y dirige Agustín Torres. Ambos están empeñados en continuar el círculo virtuoso del sector. De ahí que se hagan esfuerzos importantes para mantener el precio del boleto entre uno de los más baratos de mundo y contener al mínimo el traslado del incremento de la apreciación del dólar a tan sólo unos productos, como las palomitas.

Mucha gente desea que el cine mexicano prospere, sobre todo después del éxito de No se aceptan devoluciones. Prosperará. La producción nacional se ha incrementado notoriamente, en buena medida gracias a los incentivos fiscales. En 2014 hubo una producción cuantiosa de 130 películas, y la mesa está puesta para que los éxitos mexicanos en taquilla continúen. Este año, por ejemplo, una de las apuestas está en Don Gato y su pandilla.

Las empresas del sector andan muy analíticas. Cinemex, de Germán Larrea, ha instrumentado una estrategia de precios quirúrgica, sala por sala. El análisis de la elasticidad de la demanda es muy fino en esta empresa, modelando su estrategia de precios de acuerdo al nivel socioeconómico y a la zona donde se encuentra cada cine.

Yo no vi las tres películas más taquilleras de la temporada de verano: Avengers Era de Ultrón; Rápidos y Furiosos 7 y Minions. Pero sí pretendo ver la de 007 en la ciudad de México, que generará mucho público. Star Wars me da flojera, nunca la he visto ni le he entendido; pero tiene su público, que es mucho, y que abarrotará como de costumbre las salas. Sí.

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