Opinión

Indignación global, 
qué la explica

  
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Trump

Experimentamos un enojo planetario. Electores indignados votaron por el Brexit, hicieron de Trump el candidato republicano a la Casa Blanca y podrían llevar a la ultra nacionalista Marine Le Pen al Palacio del Elíseo el año próximo.

En América Latina la brasileña Dilma Rousseff está sometida a juicio político y en nuestro país Peña Nieto muestra una impopularidad sin precedente.

¿Qué explica este enojo?

Para el influyente semanario The Economist la explicación está en que han cambiado los términos del debate político. Ya no es un tema de izquierdas y derechas, sino un tema de cerrazón o apertura; de derribar puentes o tenderlos. Los nuevos dilemas son abrirse al comercio internacional o fomentar la industria nacional; permitir la entrada de inmigrantes y refugiados o establecer políticas xenófobas; o bien, admitir o rechazar influencias a cambios culturales.

En Polonia, el Partido Ley y Justicia triunfó electoralmente criticando el acuerdo del gobierno de aceptar a cuatro mil 500 migrantes de Siria. Una vez en el poder, está empleando políticas nacionalistas
–euroescepticismo e intervencionismo económico– y todos los migrantes están bajo la lupa.

En Europa central, poco faltó para que el candidato del Partido de la Libertad de Austria, Norbert Hofer, ganara las elecciones presidenciales con una agenda antiinmigrante y antieuropea. Bajo el lema “Austria primero”, por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la ultraderecha tuvo cabida en las elecciones austriacas.

Una de las líneas más coreadas de la convención nacional republicana fue la del discurso de Trump “americanismo, no el globalismo, será nuestro credo”.

La explicación de The Economist es reduccionista. Finalmente se trata de la socorrida batalla 'globalización versus nacionalismo'. Se acepta que hay serias dislocaciones económicas a partir de la crisis mundial de 2008, pero bastan políticas sectoriales y programas sociales para salir adelante.

Thomas Friedman, el columnista de asuntos internacionales de The New York Times, intenta explicar la irracionalidad de los electores y, en especial, la sorpresiva elección presidencial en su país, como un debate entre electores promuros y prointernet. La población que está a favor de crear muros busca un líder que pueda detener la ráfaga de viento del cambio. Con Trump esperan frenar todos los cambios que afectan a su país. Los que están a favor del internet reciben el cambio con los brazos abiertos y lo reconocen como una oportunidad para crecer. El cambio, subraya el articulista, es un catalizador que empodera a la población y contribuye a la competitividad. En conclusión, Friedman persiste en su optimismo sobre la revolución digital como el gran ecualizador nacional y global.

En mi opinión, el exmandatario galo, Jacques Chirac, tenía razón. Vivimos en un mundo en el que se está agotando el debate. El 'pensamiento único' –el capitalismo neoliberal y la hegemonía estadounidense– domina la esfera política internacional y está extinguiendo el debate de los partidos políticos tradicionales.

Durante la temporada primaria en Estados Unidos se polarizaba el debate. Pero en la elección general, republicanos y demócratas se corrían al centro. Este es el caso de laboristas y tories en el Reino Unido. No hubo diferencia entre el gobierno laborista de Blair (1997-2007) y el del conservador David Cameron (2010-2016) ni en política económica ni en la alianza trasatlántica con Estados Unidos. En México, PRI, PAN y PRD esgrimen banderas neoliberales y aceptan tácitamente la sociedad económica con el vecino del norte.

Ante el agotamiento del debate, los electores están buscando nuevas alternativas. Por todos los rincones del planeta estamos observando ciudadanos que buscan posicionamientos extremos, pues al menos allí encuentran alternativas al establishment.

Este año la elección estadounidense ha demostrado que nuestro vecino del norte está siendo víctima del agotamiento del pensamiento único. En 2017 podría ser Francia. Y en 2018, en México, será fascinante observar quién podría beneficiarse del agotamiento ciudadano con el consenso partidista. ¿AMLO, una mujer o un independiente?

Twitter: @RafaelFdeC

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