Opinión

Incertidumbre financiera podría seguir presionando al tipo de cambio

 
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A pesar de que he manifestado un claro sesgo conservador en lo que se refiere a las presiones para el tipo de cambio, los acontecimientos recientes ya han llevado a niveles de cotización sensiblemente más débiles de lo que anticipaba para estas alturas del año. Creo que es tiempo de actualizar la visión cambiaria.

En particular, subrayo tres factores que creo juegan un papel central en los débiles niveles de cotización del peso frente al dólar y que podrían continuar determinándolo en los siguientes meses.

En primer lugar, la incertidumbre respecto a los tiempos y alcances de la normalización de la política monetaria en Estados Unidos sigue siendo un elemento central en el mantenimiento de primas de riesgo.

En segundo lugar, la crisis Griega ha traído altos niveles de volatilidad a los mercados cambiarios. Este factor podría continuar con nosotros a pesar de la materialización de nuevos acuerdos. Lo anterior debido a la crisis de credibilidad (y hasta política) de la que emergería Grecia de un nuevo acuerdo no claramente más laxo que el que fue rechazado inicialmente.

En tercer lugar, a raíz de eventos recientes, los temores asociados a la desaceleración de la economía china se han profundizado. Considero que dichos temores podrían no ser de rápida evaporación y cifras económicas futuras podrían seguir manteniendo un alto grado de incertidumbre.

Por todo lo anterior, considero muy factible un escenario de corto plazo (de cero a tres meses) en que los niveles spot del peso frente al dólar se ubiquen alrededor de 16 pesos por dólar (anteriormente estimaba niveles más cercanos a 15.5). Recordemos que ya en sesiones recientes la cotización del peso ha alcanzado 15.87 pesos por dólar a nivel intradía.

En el mediano plazo, considero que puede haber espacio de revaloración del peso. Lo anterior en buena medida asociado a la relajación de primas de riesgo, sobre todo una vez que la Fed comience su proceso de normalización de la tasa de Fondos Federales (lo cual estimo para septiembre).

Así, para un horizonte de mediano plazo (digamos de seis a doce meses) creo factible observar cotizaciones promedio cercanas a 15.8 (revisada desde 15.5 anterior) en conjunto con la posibilidad de que dicha revaloración frente al dólar sea más marcada respecto a la evolución de otras monedas emergentes representativas.

Tomando en cuenta lo anterior, un nuevo estimado de cierre para este año pudiera ubicarse cerca de 15.9 (antes 15.4).

Por último, considero interesante señalar cómo los estimados de cierre de año para la cotización peso dólar, tanto la presentada en este espacio como la del consenso de la Encuesta Banamex de Expectativas, han ido convergiendo cada vez más a los niveles spot predominantes al momento de ofrecer nuevos estimados. Desde mi visión analítica, lo anterior podría asociarse a la percepción de que los choques cambiarios podrían ser de naturaleza menos transitoria.

Desde luego, siendo los pronósticos de tipo de cambio los que mayor incertidumbre suelen tener asociada, aspiro a dar una buena idea de la posible direccionalidad del tipo de cambio, más que “acertar” a los puntuales precisos.

El autor es subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter: @joelvirgen

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