Opinión

Importancia estratégica del FAIS

 
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Billetes falsos

Es necesario socializar la información sobre los fondos federalizados, lo comento porque la semana pasada se cabeceó una nota que decía que sin los datos actualizados sobre la pobreza del Coneval, podrían reducirse los recursos del FAIS, el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, lo cual no es preciso, lo que si podría pasar es que se movieran los coeficientes para su distribución entre los estados.

Este es uno de los ocho fondos de Aportaciones del Ramo 33, que forman parte del Gasto Federalizado, que desde 1998 están integrados como Capítulo V, a la Ley de Coordinación Fiscal, que a diferencia de las participaciones, son recursos federales condicionados, cada uno coordinado por alguna dependencia federal, en el caso del FAIS lo es Sedesol. Adicionalmente las aportaciones han sido y son fiscalizadas por la Auditoría Superior de la Federación.

El FAIS es uno de los pocos fondos vinculados a la recaudación federal participable, sólo “como referencia” para la elaboración del presupuesto, tiene un porcentaje establecido en la ley para la elaboración del presupuesto, pero es fijo, equivale a un poco más del 2.5 por ciento de la recaudación federal participable. Los otros son el FAFEF, el FORTAMUN y uno de los subfondos del FAM. Es 2.5 veces mayor que el Fondo de Fomento Municipal, que es un fondo de participaciones.

Las participaciones son diferentes ya que son recursos propios de los estados, vinculados al comportamiento de la recaudación federal, esto es si sube, suben, si baja, bajan y han sido competencia de los congresos locales.

El FAIS es el nieto del Programa Nacional de Solidaridad cuyos recursos formaban parte del Ramo 26, que brilló en los tiempos de Salinas de Gortari; con Zedillo, durante 1996 y 1997, fue el Fondo de Desarrollo Social Municipal. En 1998 se integran sus recursos como FAIS al Ramo 33, dividido en dos subfondos: el FISE estatal para obras de impacto regional o intermunicipal y el FISM de carácter municipal, este último con cerca del 85 por ciento de los recursos.

Siempre se criticó y se observó por parte de la ASF, que los criterios para el destino de los recursos y sus mecanismos de distribución poco tenían que ver con la realidad social municipal.

En algún tiempo su fórmula de distribución castigaba los avances en el combate a la pobreza, como sucedió a Tabasco en 2010, que mostró una fuerte caída respecto a lo estimado en la Propuesta del PEF y en cambio Chiapas subió de una manera extraordinaria.

Para 2016, el monto del FAIS es cercano a 54 mil millones de pesos, cerca de dos terceras partes se concentran en Chiapas con 9 mil 241 millones, Veracruz, 5 mil 605, Oaxaca 5 mil 602, Guerrero 4 mil 566, Puebla 4 mil 514 y Edomex 3 mil 602 millones de pesos.

Los recursos del FAIS no van a bajar, lo que sí se podría alterar sin las cifras del Coneval, es la distribución de los recursos, pero ello sería marginal.

Es correcto que las dos instituciones aclaren y empaten metodológicamente para que las cifras sean comparables, como se hizo cuando se cambió la base del PIB en 1993.

El problema de los pobres, es que se atiendan con eficacia sus necesidades, con transparencia, sin corrupción, optimizando los recursos –que no son pocos– destinados al combate a la pobreza a través del FAIS. Muchos presidentes municipales se pasan, hay que prevenirlo y castigarlo.

Para profundizar en el conocimiento de la operación del FAIS, vale la pena revisar los marcos de referencia de los fondos de aportaciones que vienen en los informes de resultados de las revisiones de las cuentas públicas realizadas por la ASF, igual que el Diagnóstico sobre la Opacidad en el Gasto Federalizado. Están en proceso las auditorías del ejercicio fiscal 2015.

Así que no nos preocupemos por el monto de recursos del FAIS para 2017, sino por su buen uso y la participación ciudadana.

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