Opinión

III Informe:
autocrítica y educación

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Enrique Peña Nieto. (ilustración)

Los diez puntos anunciados en el Informe se van a llevar los titulares de los medios de comunicación pues implican hechos concretos que podremos comprobar y evaluar, pero lo más importante fue la actitud de Peña Nieto, distinta a otros momentos de su sexenio.

Vi a un presidente con emoción por gobernar, y que no fue sordo al malestar ciudadano por causas imputables a su mandato.

Peña Nieto escuchó el sentimiento de la sociedad y abrió el Informe con los temas que han provocado malestar sin eludir ninguno. La masacre de Iguala y la fuga del Chapo Guzmán, así como los conflictos de interés y la debilidad del Estado.

Dudo mucho que sus detractores le crean o que sus palabras convenzan a muchos, pero vi a un presidente que entiende la inquietud de la población: “hay desconfianza en lo interno e incertidumbre por lo externo”, dijo.

Esa desconfianza es hacia su gobierno y su persona, y contra ella tendrá que batallar en los siguientes meses y años.

Del Informe se desprenden muchos temas de trascendencia, pero destacó el compromiso con la educación y la que llamó “la más importante de las reformas”.

“En Oaxaca y en todo el país se aplicará la ley, y la reforma educativa llegará a todo el territorio”, dijo Peña Nieto en una señal inequívoca del fin a la política blandengue frente a los chantajes de la CNTE.

De los diez puntos, tres tienen que ver con educación. Habrá renovación de la infraestructura educativa, con lo que se pretende revertir el sello de la educación pública que consiste en sindicato rico, escuelas pobre y alumnos reprobados.

Se trata de darle dignidad a las escuelas públicas, donde hay clases al aire libre, o sin baños ni agua potable, mucho menos pizarrón y bancos.

Para lograr el mejoramiento en la infraestructura educativa se van a emitir bonos. “Eso en el fondo es deuda”, me dijo un colega y tiene razón. Pero esa deuda vale la pena y se va a realizar la mayor inversión que se haya hecho para dignificar las escuelas.

Otro punto dirigido a la educación es el programa para la enseñanza del inglés en educación básica. Indispensable. Aunque el populismo prefiera el náhuatl y haya invertido en ello (anterior administración del DF), el mundo es en inglés.

Son infinitas las oportunidades de empleo y mejor calidad de vida que se nos escapan por no hablar inglés, y tenemos más de tres mil kilómetros de frontera con el mercado más grande del mundo, que se expresa en ese idioma.

También se anunció la creación de la Secretaría de Cultura, que según explicó el presidente no implicará más gasto público. Probablemente se van a compactar las áreas culturales dispersas en distintas secretarías y se le va a dar a la cultura el lugar que merece.

Fueron muchos años los que se relegó a la cultura como un asunto de minorías exquisitas, y al fin se le da el valor que tiene como instrumento para ser un mejor país y seres humanos más felices.

Twitter: @PabloHiriart

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