Opinión

Iguala podría opacar los resultados buenos en turismo

Al finalizar este año tan contrastante entre cosas buenas y malas, que mantienen agitado al país, algunos miembros del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto tendrán una Navidad intranquila, sumidos en la incertidumbre de si continuarán en el cargo en 2015.

Sin embargo, alguien que podrá pasar tranquila las fiestas decembrinas es la titular de la Secretaría de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, quien entregará cuentas muy satisfactorias que, incluso, podrían alcanzar récords históricos.

Lo que ya parece muy viable, es que en los dos principales indicadores de esta industria se alcanzarán crecimientos de dos dígitos. De acuerdo con información del Instituto Nacional de Migración, hasta octubre de 2014 llegaron 10.5 millones de turistas foráneos por avión, lo que da un incremento de 10.1 por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado. Por su parte, el Banco de México informa que en esos mismos diez meses estos visitantes gastaron aquí 13 mil 034 millones de dólares, 16.7 por ciento más.

Todavía falta esperar los resultados que se tengan en los dos últimos meses del año, cuyo éxito parece un tanto supeditado a ver qué tanto impacta en el ánimo de los extranjeros los trágicos acontecimientos de Iguala, que desde finales de septiembre han generado en el mundo una percepción muy negativa de México. Si el impacto es fuerte, éste podría provocar que el aumento en la cantidad de viajeros no alcance finalmente los dos dígitos, y tendría que ser sumamente dañino como para que también impidiera esto en la captación de divisas.

No hay que perder de vista que en su informe más reciente el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) señala que hasta agosto pasado el crecimiento de turistas internacionales era de 19 por ciento y el de divisas de 18.1 por ciento. Es decir, durante septiembre y octubre estos indicadores disminuyeron 8.5 y 1.4 puntos porcentuales, respectivamente.

El propio informe del CNET sostiene que la inseguridad sigue siendo una variable crítica que compromete el potencial de desarrollo del turismo mexicano, y destaca que se debe tomar en cuenta de una manera especial que los datos para la elaboración de su análisis fueron recopilados antes de los lamentables acontecimientos de Guerrero, por lo que no descarta que en su siguiente documento (que es cuatrimestral) se observe un deterioro en los indicadores.

Esto es sólo un escenario probable. Pero, por lo pronto, hay que valorar en su justa dimensión los resultados que hasta octubre muestra la industria turística nacional, ya que en los últimos catorce años (2000-2013), apenas y tuvimos un raquítico promedio de crecimiento de 1.6 por ciento anual en turistas, junto con un 4.2 por ciento en captación de divisas.

Si lo segmentamos por gobiernos, de 2001 a 2006 en el sexenio de Vicente Fox, anualmente no se alcanzó ni el 1.o por ciento de crecimiento anual en turistas, aunque en dólares tuvo un promedio de 6.6 por ciento.

En tanto que en la pasada administración de Felipe Calderón el incremento de cada año en visitantes fue únicamente de 1.5 por ciento y de 1.0 por ciento en divisas.

Durante el gobierno de Fox en cuatro de sus seis años se registró crecimiento negativo (los tres primeros y el último) en la cantidad de turistas foráneos; mientras que con Calderón sólo hubo un año de saldo rojo, que fue 2009, afectado por la crisis de la influenza A-H1N1.

En el primer año de Peña Nieto (2013), los indicadores mostraron alzas de 1.4 por ciento y 8.47 en turistas y divisas, el primero muy en el rango de lo promediado en los últimos catorce años, pero el segundo duplicó la media en ese mismo lapso.

Todavía falta esperar un poco para saber finalmente cómo nos fue en este 2014. Y, aunque el CNET sostiene que si bien el comportamiento de la demanda en esta actividad es multifactorial, dos son los aspectos que más han contribuido a estos buenos resultados: la mejoría de la economía de Estados Unidos (principal emisor de viajeros a México) y un manejo más adecuado de la comunicación del gobierno federal sobre la inseguridad, habrá que darle también su mérito a la secretaria Ruiz Massieu, que está entregando las mejores cuentas en lo que va del siglo.