Opinión

Ignorando la evidencia, y esperando la inflación

Canon a mi derecha, canon a mi izquierda; de hecho, bórrenlo. Todo es canon a mi derecha.

Noah Smith, profesor de finanzas de la Universidad de Stony Brook, escribió en su blog recientemente sobre el “macro canon de finanzas”. Se trata de la visión de que la impresión de dinero y los déficits llevan inexorablemente a inflación descontrolada, además de otros argumentos variados sobre por qué el dinero fácil es algo terrible, incluso en una economía deprimida (puede leerse aquí: bit.ly/1d5QpBI).

Y el Sr. Smith tiene razón; esa visión sigue siendo dominante en gran parte de Wall Street. He tenido varias conversaciones recientes con gente de la industria financiera (incluyendo a corredores) que hablan con cierta admiración sobre el fracaso de materialización de la inflación alta y el desplome del dólar, porque “todos los expertos” les dijeron que debían esperar ese resultado. Cuando terminé en 2012 en “Squawk Box”, de CNBC, con Joe Kernan, él me describió como “unicornio”; no podía creer que hubiera alguien que no creyera que los déficits y la relajación cuantitativa fueran a llevar a una rápida perdición.

Ahora bien, es interesante notar que el dinero realmente inteligente de Wall Street no compra este canon. Jan Hatzius, economista en jefe de Goldman Sachs, y el resto del grupo económico de ahí se está basando en un marco macroeconómico subyacente bastante indistinguible del mío, y consistentemente han menospreciado los riesgos del dinero fácil y los déficits. Pero los grandes ignorantes con trajes Armani aparentemente no lo saben; piensan que “todo mundo” comparte su visión de primavera de Weimar.

Lo que hace que esto sea aún más peculiar es la forma en que el canon sigue dominando pese a haber fallado la prueba de realidad de la forma más dramática posible.


El déficit presupuestal como porcentaje del PIB y la tasa de crecimiento de la base monetaria (moneda más reservas bancarias) en Estados Unidos explotaron a niveles inusitados durante los últimos años, aunque la inflación no fue a ningún lado, y de hecho está por debajo de la meta de la Reserva Federal.

Entonces, ¿cómo puede ser que este desastroso fracaso de las predicciones del canon no haya hecho mella en su dominio, especialmente cuando los unicornios predecíamos exactamente este resultado?

De hecho, un comentario sobre predicciones: hay de fracasos a fracasos. Algunos parecen pensar que un evento como la ligera recuperación de España de este año es un fracaso para los críticos de la austeridad de la misma forma en que la ausencia de inflación descontrolada es un fracaso del canon financiero.