Opinión

Ideas para resolver
el problema de la contaminación

 
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Contaminación. (Cuartoscuro)

La elevada contaminación en el área metropolitana es un clásico problema estudiado ampliamente en la ciencia económica llamado “externalidad negativa”.

Consiste en que las personas y las empresas producen bienes y servicios quedándose con los beneficios, pero provocando un costo que no pagan ellos, sino el resto de la sociedad. En este caso lanzan sus desechos a la atmósfera, lo que perjudica a los demás habitantes de la zona, mismos que no se beneficiaron del bien o servicio producido.

También existen externalidades negativas cuando se ensucian ríos y arroyos, se tira la basura a la calle y otros más.

Como cualquier problema de tipo económico, existen las soluciones apoyadas en el sistema de precios o aquellas que se basan en el uso de la fuerza pública. El sistema de precios, que está basado en el esquema de incentivos, es más eficiente en el mediano plazo y permite un mayor nivel de bienestar social, mientras que el otro está sujeto a la capacidad y habilidad de los funcionarios públicos y de los burócratas que toman las decisiones.

Si el objetivo es reducir la contaminación, la solución más eficiente es identificar las principales fuentes de ella y obligar a aquellos que contaminan a que absorban los costos sociales de su acción. Este ha sido el proceso que se ha seguido en la mayoría de los países desarrollados y en México en los pasados años, a lo cual los habitantes de la zona metropolitana han reaccionado de manera acorde. Por ejemplo, aquellos autos que más contaminan no pueden usarse todos los días, lo que ha propiciado una renovación de la flota vehicular particular.

Sin embargo, es visible por todos que siguen circulando vehículos que contaminan de manera ostensible, como son los camiones del gobierno de la ciudad de México, así como los que transportan basura o pasajeros. Además se toman decisiones que incrementan la contaminación como son la reducción de carriles para los automóviles en distintas partes de la ciudad, como en Polanco, zona que se ha vuelto una 'fábrica de humo' por la dificultad que tienen los automóviles para circular. No parece coincidencia que los niveles de contaminación en la ciudad se hayan elevado cuando entró en vigor el nuevo Reglamento de Tránsito, el cual reduce el límite de velocidad en vías principales o prohíbe el paso continúo a la derecha en los cruces de las calles.

En resumen, si el objetivo es reducir la contaminación en la ciudad de México (que es muy diferente al de reducir el tránsito de vehículos) se proponen algunas medidas para lograrlo: 1) Identificar y dar a conocer las estadísticas de las principales fuentes de contaminación, como son fábricas, refinerías, automóviles por año y modelo, camiones públicos, autobuses de pasajeros, vehículos de diésel, de gasolina o eléctricos, etcétera; 2) una vez hecho lo anterior, estimar el costo de la contaminación y poner un impuesto que compense el costo social por el uso de cada contaminador; 3) exigir que todos los vehículos, sean públicos o privados, cumplan con los mismos requisitos de reducción en sus niveles de contaminación o se les prohíba circular; 4) eliminar trabas al flujo de los vehículos, como son manifestaciones, macetones y acotamientos de carriles en avenidas principales; 5) quitar puestos de comida y venta de productos en avenidas importantes (se tienen mercados públicos en ejes viales y en el Periférico); 6) retirar vehículos estacionados y repartidores en avenidas principales; 7) poner paraderos para que los autobuses de transporte público se puedan estacionar a fin de que el pasaje pueda abordarlos sin perjudicar el tráfico; 8) incrementar de manera importante el transporte público, ya que es insuficiente. Concesiones privadas resuelven el problema de falta de recursos que tiene el gobierno local; y 9) permitir rutas de autobuses en la ciudad que sean de 'lujo', es decir más costosas, pero que sean una alternativa práctica para aquellos que tienen automóvil las puedan usar.

Además, hay que propiciar que las horas de trabajo y del funcionamiento de las escuelas sean más flexibles. Las nuevas tecnologías de telecomunicación permiten que una parte de las actividades que se realizan en las oficinas ahora se puedan hacer desde la casa de los empleados o crear módulos por zonas de la ciudad.

Correo:
benito.solis@solidea.com.mx

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