Opinión

Iberostar cumple 30, con inusual crecimiento

 
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Iberostar

Iberostar es un grupo hotelero con presencia en varias partes del mundo, incluido México, que en 2013 facturó mil 107 millones de euros, cifra que en 2014 creció a mil 435 millones. En 2012 también superó los mil millones.

La cantidad señalada para 2013 le representó un crecimiento de seis por ciento en su facturación con respecto a 2012, lo cual no estaba nada mal, tomando en cuenta que significaba un aumento mayor que la mayoría de las economías del mundo y que el promedio al cual ha crecido la industria del turismo a nivel global en los últimos años, en cuanto a cantidad de viajeros que se desplazan por el mundo.

No obstante, lo conseguido ese año se queda muy pequeño frente a lo que vendría en 2014, cuando su crecimiento en ingresos dio un brinco de 328 millones de euros más, para alcanzar un crecimiento de casi 30 por ciento. Pocas empresas hoteleras pueden presumir de esos números.

En lo personal, no me convence el producto que vende Iberostar –en realidad no conozco ninguna cadena española que me deje satisfecho–, pero es evidente que a miles de personas sí les gusta, por eso ha alcanzado esos números.

En México las dos acciones más relevantes y recientes de esta cadena, fundada en 1986 y dirigida actualmente por Miguel Fluxá, su presidente ejecutivo, fue haberse apropiado en 2011 de la operación del inmueble de 426 cuartos y un campo de golf de 18 hoyos en Cancún, que durante muchos años estuvo bajo la bandera de Hilton; también la apertura en 2013 de un hotel de 452 habitaciones y una inversión de cien millones de euros en Nayarit: el Iberostar Playa Mita (que en realidad se ubica en el desarrollo de Fonatur conocido como Litibú, que desde que inició hasta la fecha se debate entre el fracaso y el éxito).

No obstante, Iberostar tiene lista otra sorpresa para la próxima semana, cuando dé a conocer públicamente sus resultados de 2015. Aquí se la podemos adelantar: el año pasado su facturación fue de la misma magnitud que en 2014, al alcanzar casi 29 por ciento de crecimiento.

Aunque el registro marca un punto porcentual menos que el año anterior, no importa, su rango de crecimiento se mantiene altísimo, lo que le da un buen margen de maniobra. Para este año planea abrir seis nuevas propiedades en Cuba, Miami y España (ninguno en México) e invertir en remodelaciones 90 millones de euros, un poco menos de las cantidades que ha destinado a arreglos en los últimos dos años, que han sido de cien millones en cada uno.

Estas mejoras se centrarán en algunos de sus hoteles en España y dos de México, más específicamente el de Cancún, donde planean construir una torre con capacidad para 156 habitaciones, recepción, alberca con bar y espacio para tomar el sol; así como en el Iberostar Tucán-Quetzal de Playa del Carmen, donde mejorarán un área equivalente a una hectárea, donde agregarán dos nuevas recepciones, cuatro restaurantes y un teatro.

En nuestro país posee diez hoteles, todos de playa, bajo el concepto todo incluido, de los cuales siete se localizan en la Riviera Maya, más uno en Cancún, Cozumel y Nayarit. Es decir, nueve están en el Caribe mexicano (Quintana Roo) y solamente uno en el Pacífico.

Este 2016 Iberostar cumplirá 30 años de vida y, aunque sólo da datos de facturación sin especificar su nivel de utilidades después de impuestos, su monto de reinversiones en mantenimiento de sus hoteles –alrededor de 323 millones de euros en los últimos cuatro años, incluyendo lo planeado en 2016– y sus porcentajes de crecimiento hacen suponer que a Iberostar las finanzas le marchan bien, con lo cual pasará un buen aniversario, su tercera década desde que arrancó en Mallorca.

Al respecto, la empresa señalará dentro de unos días –cuando haga públicos sus resultados de 2015– que estos números “refuerzan la trayectoria positiva del grupo, consolidan su papel protagonista en la industria turística a nivel internacional y reafirman las buenas expectativas para 2016, año que será clave para la compañía”.

Actualmente cuenta con un inventario de más de cien hoteles –de cuatro y cinco estrellas– que suman 33 mil habitaciones en 17 países.

Ahora, para seguir mejorando su producto apostará a la gastronomía, la diversión y la salud de sus clientes principalmente. Por lo pronto, le gustaría que su siguiente paso en México fuera operar un hotel en Los Cabos. Así es que, inversionistas que estén dispuestos a entrarle al negocio de la hotelería con Iberostar, échenle una llamada a Fluxá.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

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