Opinión

Iberoamérica, ganadores y perdedores

A mediados del siglo XX Argentina llegó a tener por algunos años un mayor nivel de vida que los E.U.A. y que muchos países ahora desarrollados. Actualmente, a pesar de ser la nación con uno de los más altos niveles de escolaridad en Iberoamérica es de los que tiene más problemas económicos. La causa la sintetizamos en una palabra “peronismo”, sistema corporativista y nacional socialista, donde el gobierno controla las principales empresas, privilegia a sindicatos, con finanzas públicas desequilibradas, endeudadas y sobrereglamentación de la economía.

Otro país con enormes recursos naturales, Venezuela, está también entre los grandes perdedores, la causa de su retroceso en las últimas décadas se resume en la palabra “chavismo”, que presume ser el socialismo del siglo XXI. Venezuela actualmente tiene de los niveles más altos de inflación, devaluación y corrupción en el mundo.

Brasil una gran potencia, que se ha quedado en potencia, avanzó hace 20 años gracias al parcial rompimiento de sus gobernantes con el estatismo. La apertura energética fue el principal pivote del crecimiento brasileño, pero actualmente ya no es suficiente.

México mejoró con la apertura de la economía también hace aproximadamente 20 años. El Tratado de Libre Comercio con EUA, la desregulación, la privatización de más de 100 empresas, la terminación del reparto de tierra y de una reforma agraria colectivista, le dio aire a la economía mexicana; pero actualmente ya no son suficientes esos cambios y también se coloca entre los países mediocres junto con Brasil.

Países como Colombia y Perú son actualmente de los que más crecen, pero no podemos decir que fueron ganadores el siglo pasado. El único país, el más cercano a convertirse en desarrollado, que desde los 80 del siglo pasado dejó atrás los monopolios estatales, el que más abrió su economía y el único ganador, es Chile.

Si Chile no cambia de rumbo hacia un populismo con la Presidenta Michelle Bachelet, será pronto el primer país con el avance económico suficiente para considerarlo desarrollado en Iberoamérica.