Opinión

Humanismo, Apertura y Reconciliación

A un año de que Jorge Bergoglio fue investido como Papa de mil 200 millones de personas que profesan la fe católica, no sólo se ha convertido en un auténtico líder de la Iglesia, sino a nivel mundial. El Papa Francisco ha mostrado un carisma sin precedentes en la historia del Vaticano e inicia una profunda transformación de la Iglesia Católica que está siendo, por su carácter humanista, fuente de inspiración para otras instituciones religiosas, gobiernos y para la propia gente.

El sacerdote y teólogo José Antonio Pagola (JAP), en una reciente carta que envió al Papa Francisco consigna que éste ha retomado la esencia de la doctrina de Cristo. JAP le dice al Papa que ha oído comentarios de que es una persona sencilla, humilde y simpática, “entre muchas cosas más”, empero, considera que las multitudes se han acercado a él con entusiasmo no sólo por ello, sino porque en poco tiempo se ha convertido en una buena noticia para la Iglesia y más allá de ella, creando un nuevo clima más evangélico y más humanitario: “nos estás aportando el Espíritu de Cristo, lo cual es fundamental para que la Iglesia lleve a cabo amplias reformas para corregir desviaciones alimentadas durante muchos siglos”; ese espíritu es decisivo en el presente en el que el mundo corre el riesgo de deshumanizarse.

JAP agradece al Papa el reiterado llamado que hace a los sacerdotes para que salgan de la Iglesia y entren en la vida donde la gente sufre, lucha y trabaja; “la herejía más grave y sutil que ha penetrado en el cristianismo es haber hecho de la Iglesia centro de todo, de aquí la necesidad de salir de la autorefrencialidad para caminar a las existencias preferenciales donde se encuentran las víctimas y los enfermos”.

En el contexto de la apertura hacia otras religiones, el Papa Francisco ha enfatizado su relación con el judaísmo; inclusive ha mencionado la posibilidad de anunciar, previo a su viaje a Tierra Santa, la apertura de los archivos secretos del Vaticano sobre el Holocausto Judío, que pondría al descubierto la verdad que han ocultado los documentos guardados sobre las polémicas relaciones entre el Papa Pio XII y el nacismo. El mundo podría encontrarse con sorpresas desagradables para la Iglesia en los archivos sobre el Holocausto; el Papa piensa que “la Iglesia no debe temer a la verdad; que se conozca todo, y si nos equivocamos tendremos que decir que erramos”.

El periodista Juan Arias del diario El País, señaló al inicio de febrero que de acuerdo a noticias provenientes de Roma, ya esta digitalizado todo lo que se refiere a las acusaciones hechas al Papa Pacelli de haber mantenido silencio sobre las matanzas de judíos para no enfrentarse a Hitler, quien a su vez hubiese podido, de haber sido excomulgado, tomar represalias contra los católicos.

Juan Arias indica que el acercamiento del Papa Francisco a los judíos que sufrieron el martirio del Holocausto, además de querer ser un resarcimiento de daños por los tiempos en que la Iglesia rezaba en la liturgia de Semana Santa por los “pérfidos judíos”, que habían matado a Cristo, es también una acción de alto valor político. El Papa va a Jerusalén no sólo como una invitación a la Iglesia a volver a sus orígenes, también lo hace colocarse ante Israel como un interlocutor creíble en el difícil diálogo de paz entre judíos y palestinos. Es posible que los sectores de más alta jerarquía de la Iglesia critiquen y se opongan al Papa Francisco porque éste le ha dado cuerda a una institución parada en el tiempo; con el Papa Francisco “la Iglesia está generando a la vez, estupor y esperanza, en virtud de que precisa salir de las trincheras de estructura caducas, que han perdido capacidad de respuesta”.

El Papa Francisco además de retomar los fundamentales de la fe cristiana, está llevando a cabo acciones prácticas para que el Vaticano funcione de manera eficiente y honesta, de aquí su decisión de crear un Secretariado para la Economía y un Consejo para la Economía. El Secretariado es un organismo para mejorar el control de la estructura financiera y administrativa de la Santa Sede, que frecuentemente ha estado bajo sospecha de manejos turbios. El Consejo para la Economía estará formado por ocho cardenales y obispos, siete expertos laicos que “vigilara al Secretariado y hará funciones de planeación y observancia del presupuesto”. La creación de ambos organismos son un paso trascendental en materia de transparencia, rendición de cuentas y de evaluación de resultado.