Opinión

"Horacio… mmm… Horacio ¿qué?"
Habemus ministro

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Eduardo Medina Mora en el Senado. (Cuartoscuro)

Por la mañana, senadores del PAN se reunieron en privado para valorar la terna propuesta por Los Pinos para cubrir la vacante que dejó con su fallecimiento el ministro Sergio Valls. Con mayoría de esa bancada, el PRI sumaría votos para llevar, supuestamente, al mejor abogado a la Suprema Corte. Pero el consentido de Presidencia, se supo siempre, fue Eduardo Medina Mora, quien hace historia al ser reprobado por grupos sociales y de izquierda como ningún otro aspirante del que se tenga memoria al máximo tribunal, constituido poco después del México independiente de José María Morelos y Pavón.

–¿Por cuál de las tres propuestas va a votar?– pregunté a un senador panista después del encuentro privado y poco antes de la sesión en la que aún así Medina Mora entraría como el elegible número uno.

Faltaba un dato que sostuviera que los otros dos abogados iban a pasar a la posteridad nacional como dos pobres tipos que desfilaron por el recinto como si en algún momento hubiesen tenido oportunidad.

–Horacio… mmm… Horacio… ¿qué?– musitó el legislador y chiveado volteó hacía su secretario particular.

Quería decir Horacio Armando Hernández Navarro y que esa persona gozaba de buena reputación, quizá para destantear.

Pero no fue la única memoria que falló. Cuando cuestioné a otro panista el nombre del otro competidor (Felipe Alfredo Fuentes Barrera), jamás se acordó, mejor sonrió y al verse en aprietos soltó con humor, en el exterior: “No seas cabrón”.

Después comparecieron los tres ante el salón legislativo, pero la balanza estaba inclinada:

Es nuevo ministro para los siguientes 15 años, por 83 votos a favor y 16 nulos, Eduardo Medina Mora, amigo del presidente, subalterno de él como embajador en Washington, y quien abrió diversos frentes de acusaciones a violaciones de derechos humanos como titular de PGR durante la guerra contra el narco de Calderón, quien dejó más de 70 mil muertos y más de 22 desaparecidos.

Cuatro votos se llevó Alfredo Fuentes y 15 Horacio Hernández. De nada valieron las 51 mil firmas de organismos independientes en derechos humanos y transparencia ofendidos por el exprocurador. Tampoco alcanzó el golpe demoledor de perredistas, petistas y del propio panista Javier Corral, opositor, junto con otros dos, en su partido. “Hernández y Fuentes se presentaron a una competencia que jamás se dio”, dijo el senador de bigote.

10 SEGUNDOS… A pesar de que el debate deja antecedentes negativos en el sentido de que Peña construye impunidad en la SCJN con la llegada de Medina Mora –sigue la del exsenador priista Raúl Cervantes– y ayudado por el PAN, el manejo del tema en el interior de la fracción azul resuelve un caso pendiente y no menos importante para la dirigencia nacional del partido: Fernando Herrera tejió fino. Buscó a uno por uno de los integrantes de la bancada para convencerlos. Es casi un hecho que será confirmado por su jefe nacional, Gustavo Madero, coordinador oficial del grupo parlamentario. Héctor Larios, quien hacía su luchita, se quedará sudando. Incluso, si Herrera va más allá, puede ser puente de la hasta ahora reconciliación fallida con los calderonistas, pues en este proceso se le vio bien y de buenas con el duro Roberto Gil.

Twitter: @alexsanchezmx

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