Opinión

Hora de comenzar
de nuevo

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Cuauhtémoc Cárdenas se ha dedicado a la política por más de medio siglo. (Cortesía TV Azteca)

Hace poco, en ocasión del décimo aniversario de la muerte de Adolfo Aguilar Zinser, alguien me contó que semanas antes de morir, en una cena y sin perder el humor que le caracterizaba, Adolfo dijo a sus contertulios: “Saben qué, lo hicimos toooodo mal, qué bárbaros, qué manera de equivocarnos, debemos comenzar de nuevo”. Algo similar a lo que, de otra forma, sin duda, pero mismo fondo, el sábado dijo el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas al presentar su iniciativa Por México Hoy.

Han sido “más de 30 años, un día tras otro, de ir para atrás”, expresó el sábado el tres veces candidato presidencial. “Sólo de 2012 para acá
–abundó– se cuentan 600 mil personas con carencias alimenticias, 500 mil sin servicios en sus viviendas; 89 millones de personas vulnerables, esto es, con una o más carencias básicas, y sin seguridad social más de 70 millones; con el salario mínimo oficial más bajo entre los países de la OCDE y entre los países latinoamericanos, la economía no crece, pero la desigualdad social sí, al igual que la violencia, la corrupción y la impunidad”.

Ante la inacabable lista de agravios y retrocesos, añadió Cárdenas, como los casos de Ayotzinapa, Tlatlaya, Tanhuato, y la injusta cárcel a Nestora Salgado y José Manuel Mireles, los mexicanos “estamos indignados. Estamos muy irritados. Enojados, irritados y preocupados”.

Acompañado de viejos escuderos como Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo, Clara Jusidman y Alejandro Encinas, el ingeniero propone que Por México Hoy se convierta en la convocatoria que logre una movilización para dotar al país de una nueva Carta Magna.

“No se trata de elaborar un muy buen, el mejor proyecto de Constitución, a partir de un ejercicio académico. Se trata de que las transformaciones que deben llevarse a cabo en el país son, antes que otra cosa, demandas sentidas de la gente y que ésta se constituya en el respaldo consciente y activo de los nuevos proyectos”, explicó.

Algo está muy mal si uno de los protagonistas de la lucha por la democracia propone, como en su momento Aguilar Zinser, un nuevo comienzo, uno radical que no nos lleve treinta años después, diría yo, a un escenario parecido al actual.

En ocasión de la crisis institucional por la noche de Iguala, hubo intentos por dar una discusión que parecía indispensable: ¿cómo llegamos a esto y qué hacemos para corregirlo? Por desgracia el debate no cuajó.

Con “esto” debe entenderse una realidad en crisis, diagnóstico compartido por autores como Gerardo Esquivel (http://bit.ly/1ORbwZF), Sergio Aguayo (http://bit.ly/1Gr9Zl2), el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (http://www.ietd.org.mx/mexico-las-ruinas-del-futuro/) y el del propio Cárdenas y acompañantes (aquí otro documento http://pormexicohoy.org/las-tareas-inmediatas/).

El debate no se ha articulado porque todavía puede más la unidad que muestra la élite político-empresarial interesada en que nada cambie, élite que es capaz, por ejemplo, de sepultar la versión de la CIDH cuando ésta constata la emergencia de Derechos Humanos que padecemos.

La iniciativa de Cárdenas tendría más efecto si se deshiciera de compañeros de viaje que merman la credibilidad de su mensaje (Leonel Godoy, por ejemplo, presente en el acto del sábado), o si renunciara al Gobierno del Distrito Federal, administración prototípica del modelo fallido que el ingeniero propone componer.

Pero la cuestión fundamental es una que ayer alguien de manera singular formulaba en Twitter: “ya hay varios frentes comunes, sólo falta unirnos”.

Menuda tarea, sobran diagnósticos pero nadie sabe cómo unir a tantos que coinciden en los qués. ¿Alguna idea de cómo?

Desde hace diez años es hora de comenzar de nuevo. A ver si no esperamos otra década. Es decir, peor.

Twitter: @SalCamarena

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