Opinión

Honestidad, valor perdido (segunda parte)

 
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Lozoya

Comentábamos en nuestro artículo de la semana pasada el malestar de la sociedad frente a los muy frecuentes actos de corrupción por parte de los servidores públicos, quienes debieran ser ejemplo de honestidad y no, como lo es con frecuencia, de corrupción cínica y generalizada. Hay funcionarios públicos honestos, sin duda, pero que operan en un estiercolero (válgame la expresión) de dimensiones insospechadas. Conozco a funcionarios que han pasado por el pantano sin ensuciar su vestimenta, los últimos directores del Banco de México, por ejemplo, pero son verdaderas excepciones que debiéramos reconocer.

Pemex, nuestra empresa, la de todos los mexicanos, debiera ser un ejemplo de buen manejo y no, como lo es, de corrupción sin límites. Sus verdaderos dueños, lo he dicho sin descanso, son dos: por una parte, el corrupto sindicato que encabeza Romero Deschamps y, por la otra, la Secretaría de Hacienda, quien a pesar de los cuantiosos impuestos que paga Pemex en su operación normal, se ha dado el lujo de retirarle todas sus utilidades y más hasta dejarla en situación de quiebra. Así tratan a la empresa que supuestamente es de todos los mexicanos. Es una burla , una verdadera burla. Esperamos que la reorganización anunciada por las autoridades obtenga los resultados deseados, pero mientras subsista el sindicato actual, poco se podrá hacer.

Emilio Lozoya Austin tuvo una participación de sólo tres años en la dirección general de Pemex. Su relación con la empresa brasileña Odebrecht a partir de la campaña del presidente Peña Nieto y el uso poco transparente de diez millones de dólares otorgados por esta empresa a partir de la mencionada campaña y durante su gestión como secretario de Estado, lo sacó de la jugada. Ahora está defendiendo su inocencia frente a la Procuraduría General de la República (PGR) calificando, en la rueda de prensa que sostuvo al salir de ésta, como mentiras e infundios, las acusaciones en su contra. La comparecencia en la PGR fue a puerta cerrada acompañado sólo de sus abogados José Antonio Belmont y Javier Coello Trejo “No existen evidencias porque la verdad es que siempre me he conducido con una norma: actuar en privado como actúo en público, de manera profesional e íntegra”, aseveró Lozoya.

Esto es lo que dice el diario brasileño O Globo al respecto
Diez millones de dólares fueron pagados al ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, por la empresa brasileña Odebrecht para obtener un contrato por 115 millones de dólares y realizar obras en la refinería en Tula, Hidalgo, según documentos obtenidos por el diario brasileño O Globo.

Dicho diario señaló en su edición de este domingo que Luis Alberto de Meneses Weyll, exdirector de Odebrecht en nuestro país, empezó a realizar los pagos en marzo de 2012, los cuales se extendieron por dos años más, es decir, hasta 2014.

¿Hasta dónde llegará este caso? Lo cierto es que la PGR, desde nuestro punto de vista, incurre en un conflicto de interés al juzgar un caso en donde pudiera estar involucrado el propio presidente Peña Nieto durante su campaña presidencial. Nos parece, como ciudadano, que debió nombrarse a un jurado independiente integrado por personas de reconocido prestigio, cuya resolución, hasta el fondo del problema, no pudiese prestarse a duda alguna.

Pronto conoceremos los resultados. Si éstos se perciben amañados, será un golpe duro para la sociedad quien cuestionará a las instituciones involucradas y su malestar pudiera llegar hasta Los Pinos.

Es tiempo de conquistar la confianza de los mexicanos y ahora se presenta una buena oportunidad.

Mañana será otro día.


*Presidente de Sociedad en Movimiento

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