Opinión

Higa queda fuera

Para Gerardo Ruiz Esparza no hay gatito encerrado. Y anoche anunció que el Grupo Higa y su propietario Juan Armando Hinojosa no participarán en el nuevo proceso de licitación de la construcción del tren de alta velocidad México-Querétaro.

Ante los agudos diputados de la comisión especial que examina las razones que llevaron al gobierno federal a no firmar el contrato con el consorcio China Railway Construction Corporation, Ruiz Esparza admitió que hubo sospechas de que se intentaría descarrilar y frenar el proyecto.

Y no dejó nada al aire, pues admitió que esto habría causado un enorme daño patrimonial al Estado mexicano. ¡Fiu!

Para el titular de Comunicaciones, el encuentro con los legisladores no fue un día de campo, pues a ellos les dijo que no sabía nada de que Hinojosa estaba detrás del tema “casa blanca”, y que tampoco conocía de contratos de Higa en otros ámbitos, por lo que no puede hablarse de que se intentaba beneficiar al empresario.

Por enésima ocasión, Ruiz Esparza insistió en que el gobierno federal no ha pagado un solo centavo como compensación al grupo chino e insistió en que en la decisión que asumió la administración no hubo ni hay conflicto de interés.

Los diputados pusieron sobre la mesa uno de los temas más polémicos de los últimos meses, en el que incluso se habló de que Ruiz Esparza no cargaba los peregrinos.

Por ello defendió su carrera de 45 años y anticipó que para acabar con toda sospecha en el nuevo proceso de licitación, se contará con un auditor permanente de los recursos, del avance de la obra y del apego a la legalidad. Ya se verá en unos seis meses.

Política real

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