Opinión

Hertz, chafa y
violando la ley

 
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Hertz. (mexico.rentalcars24h.es)

Alquilé un auto de Hertz durante Semana Santa para hacer algo de turismo en Campeche y Yucatán. Reservé el auto con antelación, para evitar contratiempos. Solicité recogerlo en Campeche y devolverlo en Mérida. La experiencia de rentar en Hertz en Estados Unidos me decía que podía tener cierta garantía de calidad y buen servicio. No fue así. Una colección de experiencias desafortunadas ocurrió con este alquiler.

En primer lugar, sólo había un auto disponible en el sitio, eliminando la tradición de poder elegir entre varios. El auto acumulaba más de 70 mil kilómetros; su desgaste era notorio. Al entregármelo, Hertz me hizo notar que tenía al menos 15 raspones y golpes pequeños. Estaba claramente depreciado. Afortunadamente no hubo problemas mecánicos con él, pero la calidad que uno encuentra en los vehículos en Hertz en Estados Unidos simplemente no estaba.

Lo peor fue el servicio. A la hora de entregármelo solicité una cobertura básica de daños a terceros; lo que implicó que el dependiente me obligara a un cargo de verificación a mi tarjeta de crédito por más de 20 mil pesos (¡casi tres veces el monto del alquiler total!). Al preguntare por qué tanto dinero, me explicó que en caso de siniestro –y aunque en un choque yo no tuviese la culpa–, Hertz de todas formas me cobraría la reparación o el robo del auto a mí. Esto libera a Hertz de cualquier responsabilidad y me dejaría a mí teniendo que lidiar con el ladrón de autos, la Policía local, el Ministerio Público o, al menos, con el tipo que me choque y su seguro.

Para terminar la experiencia adversa, Hertz se negó a emitir una factura a la hora de devolver el auto, violando con ello la normatividad vigente del SAT, que indica que todo prestador de servicios está obligado a emitirla en el momento y enviarla por correo electrónico o imprimirla. Gasté varios minutos explicando a la señorita de Mérida que su negativa estaba contra de las disposiciones fiscales, pero no pude convencerla.

“Nuestro sistema nos lo impide; tiene que entrar a la página web 24 horas después y bajarla usted”, insistió.

Actuando así Hertz México se convierte en una pantomima de la calidad que despliega Hertz en Estados Unidos. Pero lo ominoso no es mi experiencia personal, sino que consistentemente este tipo de situaciones ocurren ahí, ante los ojos omisos de las autoridades de la Profeco, el SAT, y ante la mediocre complacencia de quienes otorgaron la franquicia desde Estados Unidos. Total, hay que exprimir esos autos, aunque en un país desarrollado serían considerados vehículos casi de desecho y aunque se relajen más de 50 por ciento los estándares de calidad.

Y así queremos que el turismo internacional que busca buen servicio regrese siempre a México...

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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