Opinión

Hacienda ningunea
a senadores

 
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Sesión del Senado del 28 de abril (Cuartoscuro)

Queriendo imitar el éxito alcanzado por Perú en materia gastronómica, en los últimos años México ha seguido el paso de los incas con gran publicidad, cabildeando, apoyando, invirtiendo recursos fiscales y hasta diseñando una política pública para que el tema de la comida se convierta en uno de los principales atractivos turísticos de nuestro país.

Con este objetivo, en agosto del año pasado entró en vigor el acuerdo sobre Política de Fomento a la Gastronomía Nacional (PFGN), coordinada por la Secretaría de Turismo, hoy a cargo de Enrique de la Madrid.

Pero en esos días la titular de Sectur era Claudia Ruiz Massieu, la hoy canciller, y la explicación que se dio fue que esta PFGN “fortalecerá y potenciará la oferta gastronómica mexicana para convertirla en el eje de desarrollo local y atractivo turístico, a través de diversos instrumentos y procedimientos tradicionales, así como su cadena de valor”.

Esta política pública reclamaba la participación también del sector social y de la iniciativa privada y estaba (y está) enfocada a beneficiar a productores agrícolas, ganaderos, pesqueros, mercados públicos, bodegas, centros de distribución, pequeñas y medianas empresas y nuevos emprendedores, además de prestadores de servicios turísticos y complementarios de la cadena de valor y hasta artesanos que elaboren utensilios tradicionales de cocina.

Inclusive, la PFGN propone la creación de la marca 'Ven a Comer', para tener un distintivo de calidad y autenticidad para productos, mercados, proveedores, restaurantes y cocineros.

La PFNG se publicó en el Diario Oficial de la Federación y el 6 de agosto del año pasado entró en vigor.

Además de la Sectur, en su implementación toman parte otras ocho secretarías de Estado:

Hacienda y Crédito Público; Agricultura; Economía; del Trabajo; Educación Pública; Relaciones Exteriores; Desarrollo Social y Salud, así como otros once organismos, entre los que se encuentra Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), cuyo director en esos días era Enrique de la Madrid.

¡Ah!, la ceremonia en que se dio a conocer la PFNG fue encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto.

Sin embargo, al parecer quienes diseñaron esta política deben creer que la comida nacional se baja a sentones o nada más con agua de jamaica, porque se les olvidó incluir un renglón muy importante: el vitivinícola. ¿O pensarán que los vinos no forman parte de la gastronomía?

Los productores de vinos llevan ya un buen rato intentando modificar su situación fiscal, que consideran injusta, ya que los impuestos que tienen que pagar casi llegan a 40 por ciento, lo cual encarece el producto y lo hace menos competitivo en un mercado internacional y nacional donde se pelea fuerte por la preferencia de los consumidores.

Los productores lograron el apoyo de un grupo de senadores, quienes no han conseguido mucho ante la Secretaría de Hacienda, a la cual acusan de no hacerles caso.

Y no sólo esto, la molestia de los legisladores los llevó a redactar la semana pasada una carta dirigida al titular de la SHCP, José Antonio Meade, la cual titularon: “La Secretaría de Hacienda ningunea al Poder Legislativo”, no de ahora, sino desde que estaba al frente de la dependencia Luis Videgaray.

Los senadores afirman en la misiva que, con el objeto de encontrar soluciones técnicas para las peticiones del sector vitivinícola nacional, que pretende tener mejores condiciones de competitividad frente a los productores extranjeros, han hecho más de cincuenta solicitudes de audiencia con diversos funcionarios de Hacienda, pero éstos no les hacen caso ni los toman en cuenta.

No obstante, aprovechando que el 26 de octubre pasado Meade fue al Senado a comparecer, los senadores Ernesto Ruffo, Marcela Torres Peimbert, Silvia Garza, Víctor Hermosillo, José Santana, Héctor Flores, Enrique Burgos, Luis Sánchez y Patricio Martínez se entrevistaron en privado con algunos funcionarios de Hacienda, con los que formalmente acordaron reunirse el pasado 8 de noviembre en el Senado para hablar sobre el tema de los productores vitivinícolas.

Pero, ¡oh!, sorpresa. El mismo martes 8 de noviembre por la mañana les avisaron los subordinados de Meade que no irían y que daban por cancelada la reunión. Lo que llevó a los senadores a escribirle al titular de Hacienda: “Con su actitud LA SECRETARÍA DE HACIENDA NINGUNEA AL PODER LEGISLATIVO, y demuestra que para cualquier ciudadano ES IMPOSIBLE TENER DIÁLOGO DIRECTO con los tomadores de decisiones en materia fiscal, lo que representa una omisión GRAVE (las mayúsculas están en el original).

“Es indignante que la Secretaría de Hacienda actúe con total opacidad y falta de disposición para atender las inquietudes de sus ciudadanos”, acusa la misiva de los senadores.

La próxima semana seguiremos platicando de esta historia.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

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