Opinión

Hace no mucho tiempo en Chapultepec…

   

Fue en noviembre de 2006, en el restaurante El Lago, cuando estuve presente en el lanzamiento de uno de los grandes libros de la nuestra gastronomía: el Larousse de la Cocina Mexicana de Giorgio d’Angeli y su esposa Alicia Gironella.

Con motivo de tal acontecimiento, esta columna sibarita reprodujo las palabras de Giorgio, quien comentó que “antes de aprender a cocinar, el hombre era un animal salvaje”. Nunca olvidaré esas palabras con las que presentaron su libro. Ese día de otoño conocí personalmente a Alicia Gironella.

La semana pasada tuve el privilegio de presentar en la Universidad de Oriente de Valladolid, Yucatán, el currículum de la nueva maestra honoraria de dicha institución. El motivo era rendirle un merecido homenaje a un pilar de la gastronomía mexicana: Alicia Gironella.

Esta destacada mexicana fue de las primeras personas que luchó por hacer conciencia de la importancia y riqueza de nuestra cocina. Precisamente Alicia formó parte del equipo que encabezó la delegación de México en Kenia, cuando aquel memorable noviembre de 2010, la cocina mexicana fue declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO.

La gastronomía define la cultura de un pueblo. México tiene una riqueza cultural que hasta ahora estamos reconociendo y un tributo a este esplendor se plasma en el la obra y trayectoria de Alicia Gironella. La obra de la chef es indispensable para investigadores y estudiantes de gastronomía que tengan interés en conocer parte del patrimonio cultural de México.

Querida Alicia: Después de ocho años de haberte conocido, hoy tengo el privilegio de que me consideres entre tu grupo de amigos. A través de esta columna -que en enero cumplirá su primera década-, quiero compartir con mis lectores un reconocimiento a tu trayectoria sin la cual muchos de nosotros no amaríamos la cocina mexicana como en lo particular me has enseñado.

Recuerdo que en una comida en nuestro entrañable Nicos me dijiste que cocinar era un acto de amor, porque el amor es compartir y en estos años tu amor a México ha dejado una honda huella en la cultura mexicana.

Como un acto de amor y agradecimiento, esta columna te rinde un merecido homenaje por tu trayectoria. Hoy es un buen día para decir: Gracias Alicia por compartir lo mejor de México. ¡Salud!

Twitter: @Rene_Renteria