Opinión

Había una vez


 
Imagine que cierra los ojos. Imagine a un gobernador ‘de izquierda’, tropical, borrachín y saltamontes. Ha brincado por varios partidos políticos.
 
Es el gobernador de un estado complejo, azotado por la miseria y la violencia del narcotráfico. Un gobernador incapaz de contener y solucionar una protesta normalista al inicio de su gestión. Protesta que derivó en el bloqueo de una carretera importantísima. El gobernador y sus secretarios fracasaron en las negociaciones, la protesta se disuelve violentamente y sus policías matan a dos jóvenes normalistas.
 
Y no pasa nada.
 
Luego, en el principal centro turístico de ese estado, famoso a nivel mundial, un grupo de 14 ciudadanos españoles es atacado por hombres encapuchados y armados. Seis mujeres fueron violadas y siete hombres golpeados. No era la primera vez que pasaba algo así y el presidente municipal declara que eso “ocurre en todo el mundo”.
 
Otra vez, el gobernador y sus colaboradores fueron incapaces de atrapar a los delincuentes. El gobierno federal tuvo que tomar la investigación y capturó a los responsables.
 
Luego, la disidencia magisterial se rebela y ese gobernador demuestra, otra vez, ser incapaz de controlar o resolver el conflicto. Los grupos radicales van a la capital, atacan la sede del Congreso, saquean oficinas de los partidos políticos, incluso, le prenden fuego a uno de ellos.
 
Y no pasó nada.
 
Después, una tormenta tropical azotó las costas de ese estado. El ciclón mató a decenas de personas, inundó y arrasó varias zonas del estado, incluyendo a la ciudad más importante. Esa la noche, el gobernador festejó y brindó hasta el amanecer mientras su estado vivía la peor tragedia de su historia.
 
La situación lo rebasó, igual que 16 años antes, cuando un huracán causó una devastación similar y el mismo hombre gobernaba.
 
Las aguas bajaban, los muertos y los daños aumentaban y la corrupción criminal que contribuyó en mucho a la tragedia, emergía.
 
Y no ha pasado nada.
 
Ahora le pido que imagine que ese gobernador fuera del PRI. ¿Seguiría siendo gobernador?
 
Por cierto...
 
Quien se puso al frente de la emergencia se remangó y se ensució los zapatos desde el primer momento para evitar una tragedia mayor fue Rosario Robles, la secretaria de desarrollo social.
 
Esta semana compareció en el Senado de la República Francisco Rojas Gutiérrez, el director de la Comisión Federal de Electricidad, quien sin regateos defendió a la reforma energética propuesta por el presidente Peña Nieto.
 
Rojas afirmó que la propuesta presidencial es un elemento clave para el desarrollo del país en el futuro, aumentará la competitividad, generará empleos, garantizará el abasto eléctrico y provocará la disminución de las tarifas.
 
Hasta el lunes.
 
Twitter: @cachoperiodista