Opinión

¿Ha muerto el Toro de la Vega? Ojalá que sí

 
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Toro de la Vega. (www.elespanol.com)

En España ha habido una evolución en una pequeña localidad denominada Tordesillas. En dicho lugar, se llevaba a cabo hasta el año pasado un festival medieval que raya en lo increíble porque retrababa de cuerpo entero a una parte de la sociedad de dicho país.

Era el llamado “Toro de la Vega” que consistía en soltar a un pobre e indefenso animal por las calles de dicha ciudad para que los habitantes de ella se dieran gusto lanceándolo, apedreándolo, apuñalándolo hasta la muerte. Así, nada más porque sí, por tradición. Ahora, se ha sustituido dicho festival por una nueva modalidad denominada “Toro de la Peña”, en que un astado es soltado igualmente por dichas calles pero ahora ya no lo pueden torturar. Sólo interactúa con la gente y el animal, este año, afortunadamente terminó vivo…del festival.

Lo malo es que la ley de Castilla y León, donde se desarrolla este espectáculo establece que el toro debe de ser muerto dentro de las veinticuatro horas posteriores al festejo. Ya no se le asesinará por una turba furibunda, pero igual va a morir. Y es aquí cuando cabe preguntarse, ¿se trata de un progreso, de un triunfo de los animalistas? Quien sabe, porque lo positivo de esta noticia es que el pobre animal ya no es torturado sin sentido de manera cobarde por un grupo que aprovechando el anonimato da rienda suelta a sus más primitivos instintos en que se volvían protagonistas de la crueldad por la crueldad misma.

Escudándose en que se trataba de una tradición presente desde tiempos medievales, durante décadas se tomó la vida de estos inocentes animales, lo que despertó una serie de simpatías y protestas de los grupos ambientalistas y animalistas que llevó a enfrentamientos –incluso físicos- con los partidarios de esta barbarie. Pero lo negativo es que no se logró el objetivo que en principio es el más importante, y esto es “salvar la vida del toro”, porque como ya se ha dicho, ahora se le mata por ministerio de ley.

Existen muchas personas enojadas con la autoridad que prohibió esta salvajada, que incluso hablan de una vuelta del fascismo por haber prohibido de manera autoritaria esta “tradición”, por lo que un número importante de ellos se sienten agraviados e incluso, han participado en protestas para que vuelva lo que costó tantos años y tanto esfuerzo abolir. ¿Qué tipo de demente es quien sale a las calles para protestar porque ya no se les permite torturas animales? ¿Qué calidad humana tiene alguien que considera que esta prohibición es una vergüenza y un pisoteo a sus derechos?

El pensar que los derechos de uno incluyen el disponer de la vida y honra de otro ser es símbolo de un atraso y conservadurismo a infame. Pero no es así, hay quienes aún consideran que el ser humano es el dueño del planeta y de la vida que lo habita, que somos la obra maestra de la creación y por eso tenemos el derecho de disponer de vida y dignidad de otros seres vivos. La realidad es que nuestra especie es quien más ha dañado a nuestro planeta que ahora se encuentra en grave riesgo derivado de nuestras acciones que ocasionan cambios ambientales irremediables. Es por ello que llama la atención que seamos tan necios como para seguir intentando defender un derecho indefendible: el derecho a disponer de otros seres vivos.
Afortunadamente, España que es uno de los países que de manera cultural tienen más arraigado el maltrato animal como una manifestación artística –cosa con la que no concuerdo- se encuentra ahora a la vanguardia en la nueva materia de derecho animalista, que pretende reconocer a los animales como sujetos de derechos elementales. Tal vez sea una respuesta a sus propias culpas como país, pero en todo caso es una buena noticia.

¿Es factible que algún día alcancemos la conciencia universal del respeto a todos los seres vivos? Existe una visión bastante pesimista sobre el futuro a corto plazo, sobre todo si tomamos en cuenta este tipo de activismo a favor de seguir matando y aprovechándonos de los demás seres. Pero hay que reconocer que pese a todo, el paso del Toro de la Vega a Toro de la Peña es un pequeño paso adelante. Ojalá no se detenga el proceso.

Twitter:@carlosjaviergon

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