Opinión

Guerrero, talón de Aquiles del gobierno

 
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CETEG. (Cuartroscuro)

Guerrero y lo que sucede en ese estado podrían definir el éxito o fracaso de este sexenio y el legado histórico del presidente Enrique Peña Nieto. Más allá de las exigencias de grupos sociales, el magisterio y padres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, pronto sabremos si hay condiciones para que se lleven a cabo las elecciones en esa entidad.

Claro que no podía faltar la violencia electoral. El 1 de mayo asesinaron a Ulises Fabián Quiroz, candidato de la coalición PRI-PVEM a la alcaldía de Chilapa, Guerrero. Fue acribillado en la comunidad de Atzacoaloya.

La zona donde el candidato realizaba actos de proselitismo se encuentra en disputa entre los grupos delincuenciales Los Rojos y Los Ardillos. El pasado 21 de abril, las fuerzas federales se enfrentaron con integrantes de estos grupos, dejando como saldo un comandante muerto, un policía herido y además el alcalde Francisco Javier García declaró la situación como “delicada”.

Chilapa fue rodeada durante seis días por hombres armados
–presuntos policías comunitarios– sin que las autoridades federales interfirieran. Ahora habitantes de esa comunidad denunciaron la desaparición de 30 personas durante la incursión de los presuntos policías comunitarios.

Después de la desaparición de los normalistas en septiembre de 2014, las protestas y presiones de los padres de los normalistas, de ONG y la comunidad internacional, además de las elecciones en puerta, y cómo olvidar las protestas contra las reformas al sistema educativo, uno hubiera pensado que el gobierno federal intentaría controlar la situación en Guerrero. Pero no, al contrario, de septiembre a la fecha la ha empeorado. Dramáticamente.

El nuevo gobernador o gobernadora recibirán un estado en llamas y aunque se condene a todas las personas que fueron vinculados a la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, esto no será suficiente para los familiares de esos muchachos, ya que la clase política que apoyó al alcalde de Iguala no han sido castigada, ni siquiera han reconocido el papel que jugaron en apoyar o ignorar la barbarie de los Abarca. Lo más dramático será cuando, al no consignar apropiadamente a los acusados, los jueces empiecen a soltarlos por falta de pruebas o por violar sus derechos procesales.

Además, los asesinos de la centena de cuerpos que se han encontrado en las fosas clandestinas de Guerrero, seguramente no tendrán castigo. Jamás.

El movimiento magisterial, encabezado por la CETEG, cabalga sobre la espalda de las familias de los desaparecidos de Ayotzinapa, pero lo que busca en realidad es detener la implementación de la reforma educativa.

Pero la negligencia criminal no sólo es de las autoridades locales y estatales. También el gobierno federal parecería estar más preocupado en que las elecciones se realicen y no en el hecho de que el problema subsiste.

Además de controlar la violencia el gobierno federal tiene la responsabilidad de implementar las reformas constitucionales, y no podrá dar marcha atrás a pesar de las protestas, marchas y la violencia que ejercerán el magisterio y los normalistas.

Y si los actos de violencia y sabotaje han paralizado literalmente Chilpancingo y otras regiones del estado, eso no es nada en comparación con otros factores latentes como la existencia de células del grupo guerrillero ERPI.

Es el aumento de la penetración del crimen organizado vinculado a la producción de drogas lo que debería de preocupar más a las autoridades. En Guerrero se produce 90 por ciento de la amapola del país. Ya las autoridades estadounidenses han expresado su preocupación por el dramático aumento del tráfico de esta droga a su país. Cada kilo de goma de opio se cotiza hasta en mil 500 dólares y están desplazando a la mariguana como la generadora de ganancias para ocho cárteles que luchan por el poder territorial en Guerrero. Y claro, esto nos lleva a la siguiente interrogante: ¿por qué no habría una alianza económica entre el crimen organizado y grupos guerrilleros para proteger la amapola que se cultiva? Algunos dicen que ese vínculo ya existe.

Ahora podrá entenderse por qué Guerrero podría ser el talón de Aquiles de este gobierno.

Twitter: @Amsalazar

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