Opinión

Grecia entra en el limbo

 
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Grecia

Imposible evadir el tema de Grecia y el cierre de otro fin de semana central en el drama heleno. Grecia emerge del fin de semana de referéndum bastante internado en aguas sin cartografía o, como dirían los mercados, en el limbo… o ¿“Grimbo”?

Si bien el referéndum se limitaba a un “Sí” o un “No”, ninguna de las dos opciones prometían una realidad sencilla para Grecia. Para muchos, el “No” la coloca en un contexto donde por lo pronto hay más preguntas que respuestas.

En tal contexto, opto por subrayar cuatro elementos que considero centrales para entender los eventos de las siguientes jornadas, meses o hasta años:

Primero, para los griegos la negativa no se entendía en general como un llamado a salir de la Unión Europea, sino como el respaldo a su gobierno para seguir presionando por un mejor arreglo con la Unión. De preferencia un nuevo arreglo que no significara mayor astringencia económica y que quizás comprendiera “quitas” de deuda. No obstante, a estas alturas los acreedores de Grecia no parecen coincidir con esto.

Segundo, el espacio para nuevas negociaciones luce reducido. Resulta difícil identificar un área de encuentro dentro de la cual puedan llevarse a cabo nuevas negociaciones. Más aún, la aprobación de nuevas concesiones para Grecia en los congresos locales europeos se ve más difícil que nunca. Por su parte, las autoridades europeas podrían estar analizando el riesgo moral que traería ofrecer condiciones más flexibles. Simplemente los incentivos a negociar parecen no estar ahí.

Tercero, el “No” no significa necesariamente la contaminación del drama griego hacia el resto de la periferia europea y sus costos de financiamiento. A diferencia de hace un par de años, la periferia cuenta con acuerdos vigentes con las autoridades europeas y sus acreedores y cae sobre de ellos una manta de apoyo potencial por parte del Banco Central Europeo. Recordemos que el compromiso es fuerte y creíble de que el BCE está dispuesto a hacer “todo lo que sea necesario”.

Cuarto, la probabilidad de una salida de Grecia vuelve a crecer. No obstante, un proceso como ese tomaría su tiempo, posiblemente el drama griego todavía tiene mucho que develar. Por lo pronto, crece la posibilidad de que sin reestructura de deuda, sin apoyos y con acceso restringido a liquidez interbancaria y sin cambios significativos en las medidas de control de capitales, el gobierno pudiera optar en el mediano plazo por emitir algún tipo de moneda paralela para hacer frente a obligaciones internas e intentaría alentar su uso entre particulares.

De nuevo hay más preguntas que respuestas en el aire. Los eventos podrían tornarse muy dinámicos en las siguientes jornadas, sin que sea claro que la amenaza de una salida de Grecia se disipe gradualmente. Ahora Grecia y la Unión Europea caminan en una delgada línea de incentivos y contraincentivos y un área de negociación por demás estrecha.

El autor es subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter: @joelvirgen

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