Opinión

Grandes escollos en migración para el 'deportador en jefe'


 
Todo está por escribirse en cuanto a la reforma migratoria en Estados Unidos. Es cierto que tras la reelección de Barack Obama el panorama político se alteró tanto que hasta los republicanos han moderado su lenguaje, pero la cautela prevalece entre los jóvenes indocumentados, los dreamers acostumbrados a las deportaciones y años de promesas incumplidas.
 
Previo al lanzamiento de la iniciativa de reforma del Senado el lunes, seguida por el emotivo discurso de Obama en la escuela Del Sol en Las Vegas, corazón de Nevada, con 27% de habitantes hispanos que resultan clave para que Harry Reid, líder demócrata de la Cámara Alta, mantenga su cargo, el semanario The Nation presentó una serie de entrevistas con activistas 'ilegales' del North Carolina DREAM Team, una de las organizaciones de base que a lo largo de EU han promovido el cambio; y son escépticos, pues recuerdan que no en balde Obama ha sido llamado 'el deportador en jefe'.
 
La razón del apelativo es expuesta por José Torres-Don: En sus primeros 4 años de gobierno, el mandatario demócrata deportó la cifra récord de 1.5 millones de personas, cumpliendo cabalmente la meta de 400,000 por año que se fijó la Oficina de Inmigración y Aduanas. Ello fue posible, detalla, gracias a que John Morton, director de la dependencia, ordenó procesar a discreción a la mayoría de los que cayeron en sus manos, incluyendo los jóvenes que habría amparado el proyecto de ley DREAM de haber sido aprobado en el ya lejano 2001.
 
De 25 años, Torres-Don y sus compañeros Marco Antonio Cervantes (19) y Cinthia Marroquin (22) recuerdan que Morton también expulsó a cientos de miles sin antecedentes penales y que otros tantos expedientes siguen abiertos, igual que los de inmigrantes clasificados como de 'baja prioridad', acusados por infracciones menores de tránsito derivadas de los programas Comunidades Seguras y 287g.
 
Paliativo
 
Hay más de 2 millones de jóvenes indocumentados en EU, que carecen de oportunidades equitativas en educación y empleo. Muchos son estudiantes de preparatoria, sin contacto, o muy tenue, con sus países de origen. La iniciativa DREAM se estrelló una vez más en el Capitolio en 2012; por eso Torres-Don considera que apenas fue un paliativo el Programa de Acción Diferida que Obama estableció durante su campaña electoral, para frenar por 2 años las deportaciones.
 
Mientras tanto, los medios norteamericanos destacaron ayer los grandes escollos y las preguntas que el Capitolio y la Casa Blanca deberán sortear para que la reforma empiece a concretarse, antes de que la 'ventana de oportunidad' se cierre en la votación intermedia de 2014. Uno de ellos es, en el plan anunciado por los ocho senadores demócratas y republicanos, la comisión de gobernadores, secretarios de Justicia y 'líderes comunitarios' de la frontera con México que darían luz verde a la nueva ley, si en su opinión se ha reforzado la 'seguridad'.
 
Supeditar las modificaciones legales a la vigilancia fronteriza fue el recurso favorito de la ultraderecha republicana para bloquear los esfuerzos de George W. Bush, John McCain y Ted Kennedy en la década pasada. Así, por ejemplo, James Sensenbrenner, entonces titular del poderoso Comité Judicial de la Cámara baja, logró que se ampliara el muro y que se desplegaran aviones sin piloto (drones) sin dar nada a cambio. ¿Qué 'recomendaciones' harían energúmenos como Jan Brewer y Rick Perry, gobernadores de Arizona y Texas, sin mencionar al inefable Joe Arpaio, sheriff de Maricopa (Phoenix)?
 
Luego se encuentra en el plan legislativo la prolongada espera que los indocumentados enfrentarían para recibir la tarjeta verde de residencia legal, una vez que se hayan procesado las solicitudes en curso. Al respecto, Laura Lichter, presidenta de la Asociación de Abogados Migratorios Estadounidenses, comentó a The Washington Post que "no es apropiado crear un grupo de no ciudadanos de segunda clase. ¿Comprenden qué largas son las filas? Alcanzan diez años, en algunos casos llegan hasta veinte. No funcionará poner a alguien en una fila de 30 años".