Opinión

¿Gracias por participar?

Los ministros de la Corte no sesionaron el lunes y tampoco lo harán hoy. Y usted se preguntará ¿pues dónde andan? De lo que puede estar seguro es que no están de vacaciones y tampoco en el spa, y que están metidísimos estudiando y afilando sus argumentos para resolver en los próximos días las solicitudes de la consulta popular.

La hora de las definiciones ya nos alcanzó. A partir de mañana los ministros iniciarán una serie de sesiones plenarias dedicadas exclusivamente a revisar la constitucionalidad de los temas y las preguntas que se pretende llevar a los electores.

De no haber cambios en la programación, el primer tema en la agenda es el que lleva el ministro José Ramón Cossío y que corresponde a la controvertida pregunta presentada por el PAN sobre el salario mínimo.

La ministra Olga Sánchez Cordero está a cargo de presentar la ponencia en el tema de la reforma energética, propuesta por el partido Movimiento Regeneración (Morena). Por su parte, la ministra Margarita Luna Ramos resolverá también sobre la reforma energética pero llevada por el PRD. En el caso de la propuesta del PRI, todavía no hay ponente asignado, pero tendrá que ofrecer una conclusión sobre la reducción en el número de diputados y senadores plurinominales.

Y no habrá vuelta de hoja. Cada tema será analizado, discutido y votado, y al final se sabrá si pasan la prueba de la Corte o de plano se desechan. ¡Gulp! Muy pronto se sabrá si los ministros les entregan a algunos o todos los partidos un emotivo “gracias por participar”.

Ajuste racional

La Secretaría de Hacienda se anotó ayer otro buen punto a favor al compartir a los legisladores de PRI, PAN y PRD la actualización del precio de referencia para el barril de la mezcla mexicana de petróleo, en 79 dólares. Con ese estimado los legisladores podrán tomar una decisión de si ajustan o no la minuta de la Ley de Ingresos del próximo año y que hoy tiene en 81 dólares el precio de referencia.

La actual Ley de Ingresos se ha destacado por ser de las más consensuadas. Por eso, más vale andar con pies de plomo para luego no tener que andar haciendo recortes.