Opinión

Goodyear tira hipótesis de empresarios

No encuentro razón por la que Goodyear de México esté haciendo tanto énfasis en la inversión de 500 millones de dólares para establecer una planta en América Latina, y que esa planta finalmente terminará por establecerse en nuestro país. ¿Para qué cacarear que viene un anuncio en las siguientes semanas, si no fuera a ser aquí?

El anuncio de Goodyear, con todo lo que implica una planta nueva de última generación para fabricar llantas, en caso de ser en México, sería uno más de los que dé al traste con la hipótesis recurrente de los empresarios nacionales que insisten en que la economía no crece por culpa del gobierno y por la reforma fiscal que entró en vigor este año.

Dicha inversión, como otras que ocurren de firmas extranjeras llegando aquí, se da en un contexto impositivo complejo, y con este gobierno que ahora tenemos; es decir, donde los empresarios mexicanos ven adversidad, las empresas extranjeras ven oportunidad.

Los datos de Goodyear hablan por sí mismos. Esta firma tiene cerca de 70 mil empleados en todo el planeta; factura anualmente 20 mil millones de dólares; domina con la posición número uno de mercado en todo el continente americano y con la número dos en Europa; y obtiene utilidades de 600 millones de dólares. Su flujo libre de efectivo es de mil millones. La firma fue fundada hace más de 110 años con un préstamo de 3 mil 500 dólares.

La nueva planta de Goodyear estará produciendo hasta 6 millones de neumáticos cuando se encuentre operando a capacidad total hacia el año 2019. La producción total llegará a 12 millones de llantas con la capacidad instalada actual.

Goodyear tiene una estrategia robusta. Por eso mira las oportunidades, no los problemas. Su propuesta de valor está fundamentada en cinco pilares: una marca icónica; productos líderes en la industria; distribución de amplia escala; fortísimas relaciones con los clientes, y enfoque centrado en el consumidor. Esa ecuación está siendo fortalecida con lo que la empresa llama la “llanta correcta, el momento correcto, el lugar correcto y los costos correctos”.

La primera llanta de la nueva planta será producida en el primer semestre de 2017. La empresa que en México encabeza Martín Rosales busca afanosamente el lugar para establecerla. México es país finalista. A estas alturas todos los gobernadores deberían estar aliados a ProMéxico para empujar desde los diferentes niveles del gobierno que la inversión se decida por este país.

¿Por qué estas empresas tienen tanta solidez y miran las oportunidades para invertir tanto dinero? Sencillo: su estrategia tiene un fuerte componente de investigación y desarrollo. Ellas crean el futuro. Si México estuviera tan mal, ni lo considerarían.

Twitter: @SOYCarlosMota​