Opinión

David, Goliat y Paloma Merodio

   
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iNEGI. (Eje Central)

Cuando las tropas de los filisteos amenazaron a los ejércitos de Israel, el más pequeño de los hijos de Jesé, un pastorcito llamado David, apareció en escena en una de las historias más memorables de la Biblia. Pocas personas en la tradición cristiana desconocerían el significado y las implicaciones del triunfo de David contra Goliat, que se resume así:

Goliat y los filisteos acecharon durante 40 días a las tropas israelitas. Una madrugada, el pastorcito David escuchó de las amenazas de Goliat, que habría dicho: “Escojan un hombre y que baje contra mí. Si es capaz de pelear conmigo y me mata, seremos sus esclavos, pero si yo lo venzo y lo mato, serán nuestros esclavos y nos servirán”. Todos los soldados de Israel, bajo el comando de Saúl, se llenaron de miedo, incluidos tres hermanos de David.

Los israelitas requerían elegir a un hombre de entre ellos, para vencer a Goliat. Al enterarse del reto, el pastorcito David se ofreció a enfrentarle. Para acreditarse ante Saúl, David explicó que antes “había dado muerte al oso y al león”, y declaró que no había que acobardarse ante Goliat, el filisteo incircunciso.

Como era de imaginarse, el statu quo reprobó y descalificó potentemente la oferta de David. Le dijeron cosas como. “¿Para qué has bajado, y a quién has dejado aquel pequeño rebaño en el desierto?”. Incluso el comandante del ejército, Saúl, llegó a dudar: “No puedes ir contra ese filisteo para luchar con él, porque tú eres un niño y él es hombre de guerra desde su juventud”.

Todos sabemos lo que ocurrió después: Saúl accedió a que David peleara contra Goliat, quien, a pesar de su experiencia, sus espadas y su gigantez fue vencido por el pastorcito con una honda y una piedra. Este triunfo es uno de los más conocidos en la historia de la humanidad, y demuestra que por más experimentados, calificados y certificados que eran los soldados de Saúl, fueron la fe y la sangre fresca de David lo que venció a los filisteos.

La postulación de Paloma Merodio a la Junta de Gobierno del Inegi por parte del presidente Enrique Peña Nieto tiene una particular similitud con ese pasaje bíblico, particularmente porque el escenario mediático se ha inundado de opiniones en su contra de quienes afirman que, a su juicio, Paloma no cumple con los requisitos de ley. La descalifican, como a David, afirmando que no tiene la experiencia para el encargo.

La ratificación de Paloma es facultad del Senado, que le ha citado esta mañana a comparecer. Hoy se sabrá qué piensan los senadores. Debe recordarse sin embargo que, si el elegido para pelear contra Goliat hubiese sido uno de los soldados regulares de las filas del ejército de Saúl, toda la historia del planeta habría sido distinta.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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