Opinión

Gobierno, ¿derroche o austeridad?

 
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Pemex

Ante la baja de ingresos por un menor crecimiento económico debido al aumento de impuestos y a la baja del precio del petróleo, el gobierno ha manifestado en diversas ocasiones que reducirá sus egresos, implantará un programa de austeridad y programará su gasto a partir de un presupuesto base cero. Pero al analizar el gasto del gobierno al primer trimestre de 2015, éste sigue creciendo y predomina el derroche sobre la austeridad.

Con base en cifras de la Secretaría de Hacienda al primer trimestre de 2015, los gastos del gobierno federal aumentaron sobre el mismo periodo del año anterior en 14 por ciento, y los de la Presidencia de la República, que debería ser ejemplo de austeridad, se incrementaron a niveles récord de 54 por ciento. La austeridad para que sea creíble y funcione debe empezar de arriba hacia abajo, pocas políticas tienen éxito cuando no hay ejemplo de quien las instrumenta.

A pesar del aumento de impuestos, el déficit presupuestal creció al primer trimestre de 2015 en 57 por ciento anualizado. Y si sigue por ese camino, creará expectativas negativas en las calificadoras internacionales; para evitarlo es necesario reducir el gasto, no sólo del Ejecutivo federal sino en los tres niveles de gobierno y en los tres poderes. En la CFE y en Pemex se triplicaron las pérdidas y crecen sus pasivos laborales. Pemex cada día produce menos y no hay recortes ni ahorros sustanciales en sus gastos.

Los ingresos por los mayores impuestos no han sido suficientes y en parte son factores coyunturales no estructurales, los que apuntalan su aumento. A pesar del incremento del IVA de 11 a 16 por ciento en el norte del país, no creció ese impuesto el primer trimestre de 2015 sobre el mismo período de 2014; se redujo 0.5 por ciento por la menor actividad económica.

La causa del aumento del gasto hasta ahora, es que el gobierno decidió seguir gastando hasta después de las elecciones para obtener más votos. En 2016 ya verá cómo le hace para frenar los desequilibrios en las finanzas públicas, que de continuar creciendo alimentarán una mayor inflación y devaluación, lo que nos puede sumir en un círculo perverso, aunque no tan grave, como el de los años 80.

Twitter: @luispazos1

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